Ahora se acuerdan de Barankov, ¿por puro revanchismo?

24 de agosto de 2012 - 00:00

El ciudadano bielorruso Alexander Barankov no era de la preocupación mediática de la prensa comercial ecuatoriana. Era un olvidado, uno más de los tantos que afrontan procesos judiciales, sin sentencia y tampoco escándalo. Estaba en el Ecuador en condición de refugiado y eso no fue motivo de noticia. Si se hubiesen enterado hasta habrían cuestionado el otorgamiento de esa condición, como lo han hecho en otros casos. Él vivía su tragedia sin la “solidaridad” de la prensa porque no había ocurrido el otorgamiento del asilo para Julian Assange.

Y no es que desde la prensa tan solidaria que tenemos con todas las causas justas nació la preocupación. En cierto medio estadounidense comenzó a filtrarse esta información la misma semana que se otorgó el asilo al fundador de WikiLeaks. Así como que nada, igual como lo hicieron con Pedro Delgado y su supuesto enriquecimiento y gran lujo en Miami.

Desde Univisión nació la noticia (falsa, fuera de contexto y perversa por donde se la vea) y ya el diario que obtuvo una sentencia por injuria hizo de eso su gran alarde noticioso. Ahora, la entrevistadora de Teleamazonas, la portada del diario comercial de Quito y todos los programas de radio de la oposición toman al ciudadano bielorruso como su motivo de reflexión más sesuda, de los análisis de expertos internacionales y de abogados acuciosos que siempre hay para estos casos.

Cuando se denuncia ese espíritu de cuerpo de la oposición y la prensa comercial es precisamente en estos casos. No lo hacen por separado ni mucho menos con iniciativas propias y peor locales. Mejor si vienen desde afuera, y mucho más si llegan desde ciertos centros de “inteligencia” de bien al norte. De ahí que no cabe duda de que la acción mediática está bien ligada a esa agenda política opositora para no hacer periodismo, sino actoría política de la más desenfrenada.

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