Adultos mayores caminan hacia el envejecimiento activo

- 19 de julio de 2019 - 00:00

En Ecuador habrá 3’458.100 adultos mayores de 65 años en los próximos 30 años. Los especialistas confirman que pensamientos melancólicos y quejas son las primeras reacciones de las personas que se suman al colectivo de los jubilados; de quienes deben afrontar y enfrentar un nuevo proyecto de vida. Este 18 de julio se conmemoró el Día del Jubilado Ecuatoriano y calan las preguntas: ¿cómo este grupo se inserta en la sociedad?, ¿la sociedad los inserta?

Es un hecho que la imagen de las personas mayores se expone vulnerable, pues está directamente asociada a factores negativos, como la edad, satisfacción, depresión, integración y, por ende, oportunidades. La vejez se relaciona con la enfermedad, la dependencia y la falta de productividad.    

Paradójicamente, Naciones Unidas considera la participación como uno de los ejes fundamentales del denominado “envejecimiento activo”, junto a la promoción de la salud y la seguridad. Se trata de la responsabilidad de diseñar, ejecutar y sostener políticas encaminadas a desterrar los mitos, prejuicios y estereotipos que merman la actividad de las ancianas y ancianos.

En el país se impulsa el programa Mis Mejores Años, enfocado en mejorar la calidad de vida de las personas mayores de 65 años, particularmente de aquellas que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad. Estas iniciativas deben apalancarse en un sistema que también las reconozca como sujetos de derechos y como actores principales del desarrollo, capaz de interiorizar en la sociedad la necesidad de convivir entre generaciones distintas: la diversidad es una riqueza y cada grupo poblacional tiene necesidades específicas que merecen atención y corresponsabilidad.

No es suficiente erradicar las situaciones de soledad no deseada. Se requiere que la política pública garantice la presencia y participación de este sector en los ámbitos de opinión, gestión y toma de decisiones. El valor de su experiencia vital incide en el fortalecimiento de la democracia. Simultáneamente, se influye en la calidad del bienestar social, pilar de una sociedad sana e inclusiva. (O)