2.500 lenguas en peligro de extinción

13 de septiembre de 2011 - 00:00

La noticia alarma y entristece: en Ecuador se pueden perder dos lenguas (andoa y zápara), pero en el mundo, de 6.000 censadas, son 2.500 las que desaparecerían en los próximos años, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Y no se trata de un folclorismo, y menos de una nostalgia antropológica. Es un llamado de alerta a todo el planeta para reconocer que la colonización y la mal llamada globalización no han significado para nada un reconocimiento a la diversidad en toda su dimensión. Al contrario, esta “extinción” de lenguas es una afrenta histórica y la expresión de la exclusión cultural más catastrófica.

En un seminario realizado en Quito la semana pasada (del cual hubo casi nula cobertura periodística) se informó que dentro de los EE.UU. ocurrirá algo mucho más grave: de 300 lenguas registradas, apenas sobrevivirá una docena. Y los continentes más afectados son Oceanía y América, dentro de este último, Brasil perdería 190 lenguas, México 144, Colombia 68 y Perú 62. No se indica en esos registros que ya en Ecuador se han
perdido algunas y en otros países desaparecieron muchas más.

Lamentablemente,  esto sucede en medio de la proliferación de muchas expresiones culturales y artísticas concentradas en un solo polo supuestamente cultural, que en realidad es una matriz impuesta, colonialista y harto discriminatoria.

Por supuesto, el tema queda fuera de la agenda política de todos los gobiernos, mucho más cuando algunos creen que debería haber un solo lenguaje para con él afirmar el modelo de mercado.

Es urgente que el Gobierno ecuatoriano asuma una postura para recuperar el andoa y el zápara. Si el Ecuador es un Estado intercultural y plurinacional, ese es un mandato que no se puede dejar en un segundo plano. Una de nuestras responsabilidades colectivas es hacer realidad esos postulados y no solo una bandera para demandar recursos o generar discusiones políticas proselitistas de parte de las organizaciones indígenas.