“La innovación hace la diferencia entre la vida y la muerte”

27 de octubre de 2013 00:00

El principio expuesto en 1859 por Charles Darwin respecto a la extinción de las especies que no lograban adaptarse a los cambios, le cae como anillo al dedo a la sociedad contemporánea, que requiere innovar y ajustarse a los nuevos tiempos para alcanzar su desarrollo.

"Creo que la innovación se puso de moda por la rapidez con que se mueren las empresas", sostuvo Fernando Anzures, experto mexicano quien participó como conferencista en el congreso de marketing, ideas e innovación, Reinvention, realizado en días pasados en Guayaquil.

El ojetivo del evento fue brindar a profesionales, de diversas ramas, las herramientas para romper esquemas en cuanto a las forma de hacer empresa. “Aquellas que siguen los mismos procedimientos de hace 10 años están destinadas a morir”, aseguró Andrea Serrano, directora de la revista especializada en marketing Insights y organizadora del evento.

Teóricamente, la innovación surge a partir de nuevas ideas para responder a las necesidades del ser humano, pero para innovar es necesario “aterrizarlas” en resultados, es decir desarrollarlas como un valor agregado en un producto, una marca, una empresa, y que se oriente a dar beneficios al consumidor o a simplificar su vida.
Según Serrano, esto puede aplicarse a toda área de una organización, desde su parte estética hasta su contabilidad. “Una nueva fórmula o el desarrollo de un software ”, señaló.

Vivir en la era de internet

La mayoría de personas relaciona la innovación con las nuevas tecnologías, y aunque no es lo único, la llegada de las TIC (Tecnología de la Información y Comunicación), cambió esquemas.

“El internet te da la oportunidad como nunca antes de llegar a nivel mundial con buena conectividad, ideas, contenido y trabajo duro”, expresó Andy Stalman, argentino y experto en desarrollo de marcas.

Según el Instituto Latinoamericano de Comercio Electrónico, la región facturó $ 54.000 millones el año pasado.

Para Stalman hace 20 años una empresa era un espacio físico, pero cuando irrumpe internet aparecen el correo electrónico, los blogs, las redes sociales, y “de repente nos damos cuenta de que hay nuevos canales y que ésta no se desarrolla solo en el medio físico, sino también en el digital”.

Por otro lado, las nuevas generaciones -que nacieron con el teléfono celular bajo el brazo-, surgen como los protagonistas de esta época. La gente de 20 años tiene “otro chip”, aseguraron los expertos.

“La innovación no está directamente relacionada con la juventud, pero lo que sí está demostrado es que mientras más joven eres, menos paradigmas tienes, por ejemplo, una persona de 60 años, si quiere innovar, se preguntará y que tal si me corren (despiden), en cambio esta generación dice intentémoslo, rompamos cosas para volver a hacerlas”, expresó Anzures.

Sin embargo, no se trata de improvisar. En su momento hay que hacerse preguntas clave: a dónde se quiere ir y con qué objetivos, qué se ofrece, con qué características, y qué diferencia al producto. Stalman aseguró, por ejemplo, que las compañías que no tengan una política de responsabilidad social desaparecerán.

Un “ecosistema” ideal para la innovación es otro de los puntos vitales, a criterio de Bernardo Hernández, vicepresidente de productos de Yahoo y conferencista del evento. Este debe estar marcado por señales geopolíticas como estabilidad gubernamental, leyes de propiedad intelectual, entre otras. “Después pueden venir las ideas y el talento”, apuntó.

En ese sentido, Serrano expresó que Ecuador está en un momento muy interesante, pues “hay apoyo por parte del gobierno hacia las empresas y el desarrollo de ideas”.

Ecuador en el tiempo de innovar

Tan vital resulta la innovación para el desarrollo de los países que el Foro Económico Mundial mide anualmente sus avances en esta materia.

En el último Índice de Competitividad Global presentado el mes pasado, Ecuador aparece en el puesto 71 de 142 economías y por encima de varios países de la región como Venezuela y Argentina.

El Secretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt), René Ramírez, señaló, tras la emisión del informe, que el Ecuador ascendió 38 lugares en el índice de innovación y 20 posiciones en lo que se refiere a calidad de la educación superior y capacitación.

El estudio mide 84 indicadores, entre ellos la capacidad para innovar, la calidad de las instituciones de investigación científica, el gasto de las empresas y la colaboración con la academia en innovación y desarrollo, compras públicas de productos tecnológicos avanzados, disponibilidad de científicos e ingenieros y aplicaciones de patentes.

Ramírez destacó que los componentes en los que Ecuador mejoró fueron educación, con 76 puestos; sustentabilidad ecológica, 15; producción creativa, 23; formación bruta de capital fijo (%PIB), 5; e impacto del conocimiento que alcanzó 22 posiciones más altas.

Ecuador fue el país latinoamericano que logró mayor avance en esta área. Así, el Ecuador es el cuarto en dar mayores saltos cualitativos en América Latina.

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