Propuesta de creación de nueva área protegida, eje del debate en cumbre pesquera en Galápagos

El documento fue presentado en el evento; este domingo se anuncian las conclusiones.
24 de enero de 2021 09:54

Wilfrido Gustavo Ruano, de 61 años, espera con algo de impaciencia que algún residente o turista le compre su pescado.

Es oriundo de Esmeraldas pero hace 35 años dejó el continente para vivir con su familia en Puerto Ayora, Santa Cruz (Galápagos). Es pescador artesanal y con este oficio siempre ha sustentado a la familia.

Mientras este hombre, de rostro oscuro y curtido por el sol, espera cerca de las 07:00 en el mercado local, a unas cuadras de la localidad se desarrolla la III Cumbre Pesquera.

El evento se desarrolla en el coliseo cerrado de Puerto Ayora con capacidad para 400 personas, pero que debido a la pandemia se invitó a máximo 150 visitantes, entre autoridades nacionales, locales, representantes del sector pesquero industrial y artesanal y de organizaciones ambientalistas.

Uno de los objetivos el encuentro es el conocer y analizar el contenido de la propuesta de creación de una nueva área protegida para Galápagos, fruto de diálogos que se iniciaron hace tres años, a raíz de un caso de pesca ilegal dentro de la zona protegida.

El sábado 23 de enero se abordaron temáticas de orden científico y de seguridad, pero lo que más concitó el interés y hasta reacciones fue la propuesta en ciernes.

Eliécer Cruz fue uno de los exponentes, aunque dejó la batuta a Mauricio Castrejón, mexicano y asesor técnico sobre amenazas a la biodiversidad.

 

Castrejón explicó la razón por la cual se debe crear una nueva área protegida de 445.953 kilómetros cuadrados con dos zonas de pesca responsable y una llamada el búfer El Niño, donde solo se pescara en época del fenómeno de La Niña. "Crear una nueva zona facilita el control de la pesca ilegal, es más fácil decir: no entres aquí y vigilar la actividad pesquera con satélites lo que se captura".

A su criterio, la idea no es comprar más barcos para la vigilancia sino que con la tecnología actual y un marco legal adecuado se puede controlar de mejor manera.
Harry Reyes, miembro del Parque Nacional Galápagos, considera que el pescador artesanal de Galápagos requiere de un arte que sea sostenible y mitigue los impactos de la pesca incidental, sobre todo de especies como tiburones, mantarrayas, tortugas y hasta lobos marinos.

En su discurso de bienvenida, el ministro presidente del Gobierno Provincial de Galápagos, Norman Wray manifestó que el archipiélago es un ambiente prístino y que si bien hay que invertir en la gente, también hay que invertir en la conservación.

Pero también hubo quienes vieron reparos a la propuesta; Guillermo Morán, director de la empresa Tunacons, sostuvo que la sostenibilidad requiere de un trabajo entre autoridades, ONG y sector privado. "Para el control y conservación existen medidas como las vedas, implementación de cuotas y tecnología que ayudan a conservar el recurso y proteger la riqueza marina.
"Eso es mucho más práctico que tener un área protegida, porque esa área es una línea imaginaria, donde existen especies que son migratorias y no conocen de fronteras.
"Lo que hay que evitar es que se ingrese a la Zona Económica Exclusiva, pero en el caso del pescador, con una actividad bien manejada y con tecnología permite una mejor conservación, pero se debe seguir porque la actividad pesquera sirve para la alimentación y genera trabajo", afirmó. 

 

Dionisio Zapata, del gremio de pescadores artesanales de Galápagos fue más enfático; expresó su rechazo a la pesca ilegal y sobre todo a la presencia de flotas internacionales dentro de ella. "Soy creyente de la sustentabilidad pero también de la trazabilidad; Galápagos debe conservarse como santuario de reserva pero también debe mantenerse como fuente de alimentación".

En Galápagos existen alrededor de 300 embarcaciones artesanales, entre botes, fibras y plantas distribuidas en todas las islas, cobijada en cuatro cooperativas.
En ellas laboran alrededor de 1.000 pescadores regulados.

En las islas la pesca que predomina es la de langosta espinosa, además de pelágicos como atún, pez espada, guano y en menor medida el picudo, bacalao y pulpo.
Este domingo 24 de enero se esperan las conclusiones de la cumbre. Mientras tanto Wilfrido Ruano seguirá esperando en el muelle cerca del mercado de Puerto Ayora a algún comprador de su producto. (I)


 

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