Desalojos de sedimentos del embalse de la Hidroeléctrica Manduriacu causa críticas

- 10 de abril de 2019 - 16:17
Foto: Verónica Endara | et

Carlos Pérez, ministro de Energía y Recursos Naturales No Renovables, y Marcelo Mata, ministro de Ambiente, comparecieron el miércoles 10 de abril de 2019 ante la comisión de Biodiversidad y Recursos Naturales de la Asamblea Nacional para hablar sobre -entre varios temas- el desalojo de sedimentos del embalse de la hidroeléctrica Manduriacu.

El Comité de Operaciones de la mesa técnica conformada por el Ministerio de Energía y Recursos Naturales No Renovables, el Ministerio del Ambiente, la Secretaría del Agua y la Corporación Eléctrica del Ecuador CELEC EP, lleva a cabo un desalojo controlado de los sedimentos acumulados en el embalse de esta central. Dichos desalojos han causado varias críticas por parte de asambleístas y ciudadanos de Esmeraldas debido a la afectación en el río.

El agua del Guayllabamba, que llega hasta esta central, arrastra los sedimentos de los ríos San Pedro, Chiche y Machángara, los cuales atraviesan los cantones Mejía, Quito y Rumiñahui. Posteriormente, el río Guayllabamba se une con el Blanco para formar el Esmeraldas.

“Los proyectos hidroeléctricos no son proyectos contaminantes”, dijo Pérez al referirse de que la cantidad de sedimentos no depende de la central.

El Ministro explicó a la Comisión que los ríos traen varios deshechos propios de la erosión de los suelos y eso es lo que se acumula en el embalse de la represa. Por lo que es necesario hacer desalojos periódicamente. Y para que haya mayor control de estos desalojos y exista el menor impacto posible en el agua río abajo se creó la mesa técnica.

Esta mesa -dijo Pérez- realiza monitoreos del agua antes, durante y después de llegar a la hidroeléctrica para verificar la calidad del líquido. Es así que esta da las órdenes a CELEC EP sobre la apertura o cierre de la compuertas de la represa para evitar impactos en el agua río abajo.

“Hay un protocolo establecido para tomar las acciones necesarias y evitar la afectación de las aguas de consumo humano en Esmeraldas”, aseguró Pérez. Y recomendó que se trabaje en las poblaciones que se encuentran río arriba para evitar su contaminación.

Por su parte Mata explicó que hasta el momento se han hecho dos desalojos de sedimentos en 2016, uno en 2017, tres en 2018 y el que se está desarrollando en este momento. Antes el desalojo se lo realizaba en 4 días aproximadamente, hoy se lo realizará en 11 días para minimizar el impacto sobre el agua.

El Ministro del Ambiente aseguró que CELEC EP contrató a una consultora para que le ayude con el monitoreo del agua en distintos lugares y reducir posibles afectaciones. Además, entre las acciones inmediatas que realiza la mesa técnica para evitar el impacto está realizar inspecciones de control y seguimiento antes, durante y después de las maniobras de desalojo de sedimentos así como aguas abajo para verificar las alteraciones en la calidad del agua y fauna acuática. Se cuenta con 11 puntos de monitoreo con 40 técnicos que toman muestras de agua dos veces al día.

Además, esta cartera de Estado ha solicitado un plan de acción en el que se incorpore la evaluación del impacto ambiental derivado del desalojo de sedimentos.

Según Mata, el daño que tiene la cuenca del río Esmeraldas se debe a las aguas que tienen descargas directas por falta de alcantarillado y que vienen, por ejemplo, de Quito, Pacto, Nanegal, Calacalí, San Antonio, Puéllaro, Otavalo, Cotacachi y Atuntaqui. De ahí que considera importante trabajar con estas y las demás poblaciones que se conectan con las cuencas que alimentan el río Esmeraldas para evitar esta contaminación.

Los asambleístas Lenin Plaza y Rina Campain se mostraron inconformes con los informes presentados por ambos Ministros.

Plaza dijo que, según el Departamento de Gestión Ambiental del Gobierno Provincial de Esmeraldas, entre el 2015 y este año, 27 millones de metros cúbicos de material lodoso han llegado al río Esmeraldas. Aseguró que esto equivale a 450 mil volquetas aproximadamente.

“La liberación de sedimentos afecta a toda la provincia de Esmeraldas. Es reprochable que lo rechacen. (…) Más o menos 400 mil personas son afectadas cada que la hidroeléctrica Manduriacu abre sus compuertas”, dijo Plaza.

Campain apoyó las palabra de su homólogo. Recomendó que en la mesa técnica participen autoridades de Esmeraldas y que la ciudadanía afectada realice veedurías al tratamiento que se le da al río. (I)

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