La cartera de estado impulsa proyectos locales para dar valor agregado a esta actividad

4 millones de personas trabajan en la agricultura familiar

La cartera de estado impulsa proyectos locales para dar valor agregado a esta actividad
07 de junio de 2014 00:00

El cartel que promociona la marca ‘El chocolate casero de la abuela’, y que cuelga detrás de una mesa llena de productos derivados del cacao, tiene en su parte inferior la imagen de una mujer. Es la abuela de la familia León, quien se encargaba de preparar los manjares para la casa y cuyo recuerdo quedó plasmado en el anuncio del negocio que su nieta ha emprendido con ayuda de su esposo, hijos y 10 hermanos. Todos son productores del grano en Babahoyo, Los Ríos.

Sonia León, acompañada de su hijo Víctor, asistió el pasado miércoles a una feria, organizada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), por celebrarse el año de la Agricultura Familiar. Allí exhibió desde chocolates hasta jabones de cacao, en una forma de perpetuar y dar valor agregado a su linaje agrícola.

En el evento, realizado en la hacienda La Clementina (manejada por 1.713 familias que son propietarios y trabajadores), ubicada en Babahoyo, autoridades del sector destacaron la importancia de los cultivos familiares. Según la Red de Agricultura Familiar del Ecuador, la actividad genera entre el 60% y 70% de los alimentos que llega a la mesa de los ecuatorianos.

Hugo Dután, gerente del programa Buen Vivir Rural y coordinador de la Red de Agricultura Familiar del Ecuador, dijo que en el país hay entre 700.000 y 800.000 unidades productivas agropecuarias familiares lo que equivale a un promedio de 4 millones de personas vinculadas a la actividad.

Aescala mundial, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), 60 millones de personas trabajan en el campo y proveen de alimentación al planeta.

Para el funcionario, la mayor importancia es que la agricultura familiar contribuye al ingreso de divisas y genera empleo a través de cultivos, como el café y el cacao.

“Las políticas del Gobierno dan un gran impulso a este tema porque consideramos que consolida la soberanía alimentaria”, dijo Dután.

Una labor enriquecedora

Aunque para León se trata de un proyecto piloto con el que durante un año ha logrado desarrollar 6 productos, con una inversión que no logra cuantificar, dijo que ya era hora de poner al agricultor en el “lugar que merece”.

Para ella, la agricultura familiar es enriquecedora, pues conlleva el “disfrute de crear cosas” entre todos los miembros de la casa.

Por ejemplo, en la búsqueda de cómo hacer bombones con el cacao fino, fueron adaptándose recetas y ahora han elaborado productos como jabón, champú y rinse de cacao.

Mencionó también que para procesar el grano que le proveen las 12 hectáreas familiares, con la ayuda de sus hijos, convirtió un molino mecánico en eléctrico y ahora trata de darle a un tostador un uso más eficiente.

León asiste a exposiciones y ferias para promocionar sus productos. Incluso recibe asesoramiento del Instituto de Economía Popular y Solidaria (IEPS).

Impulso al sector

Luis Valverde, viceministro de Agricultura, señaló que desde esa cartera de Estado se impulsa una serie de programas destinados a fomentar la agricultura familiar, posibilitando el valor agregado y la creación de microempresas.

“Se está haciendo mermeladas y jaleas. También se trabaja en marcas, comercialización y registros sanitarios para pensar incluso en exportar”, dijo Valverde, quien citó programas como los de quinua, leche y banano.

Agregó que hasta el momento se han cultivado 14.000 hectáreas de quinua y la red lechera cuenta con centros de acopio en donde se instruye a los productores en un mejor ordeño y a no romper la cadena de enfriamiento.

De acuerdo con el informe de la FAO cerca de 16,5 millones de cultivos agrícolas en América Latina y el Caribe son manejados por familias.

“La importancia de esta agricultura para la seguridad alimentaria es indiscutible. Esto ya es reconocido por los gobiernos de la región, que la establecieron como una de las iniciativas prioritarias”, señaló Raúl Benítez, representante regional del organismo.

Sonia León, con ayuda de su esposo e hijos, ha sacado provecho de un cultivo familiar para desarrollar 6 productos con cacao fino de aroma. Foto: José Morán.
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