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Santiago Cevallos: ‘Los activos intangibles deben ser la base de un negocio’

El director ejecutivo del IEPI, explica la importancia de una cultura de registro marcario en el país en beneficio de su economía.
29 de enero de 2018 00:00

Para que un objeto sea susceptible de protección intelectual debe reunir una serie de características. El director ejecutivo del Instituto Ecuatoriano de la Propiedad Intelectual (IEPI), Santiago Cevallos, en diálogo con DESDE CERO explica que, en el caso de las marcas, el requerimiento principal es que el signo sea lo suficientemente distintivo aunque se identifique con productos de la misma especie.

¿Qué es la propiedad intelectual?
Es un régimen legal que genera derechos a favor de las personas que han realizado algún tipo de actividad creativa. Si esta actividad tiene como resultado un producto, que puede ser físico o no, conforme con los requerimientos de su naturaleza, será susceptible de protección intelectual. Se busca identificar un producto con un signo o palabra que lo distinga en el mercado, es decir, una marca. También están las invenciones que se patentan, el derecho de autor sobre creaciones y las obtenciones vegetales. Además está la información confidencial, los secretos industriales, la información no divulgada y los datos de prueba.

¿Cuántas marcas han solicitado su registro en el país en los últimos años?
Hace 15 años se solicitaban entre 400 y 500 marcas mensuales. En la actualidad tenemos un promedio de 1.200 y 1.400 marcas mensuales. En 2015 tuvimos un número alto y se solicitaron 17.523; en 2016, 15.890, y hasta julio de 2017, 8.591. Se prevé que superen las 16 mil.

En el último tiempo se ha visto en el país un desarrollo de la propiedad intelectual, lo que ha generado que las personas le den más valor a sus activos intangibles, es decir, a las marcas, patentes y derechos de autor que van generando las empresas. En la actualidad es más importante salvaguardar los activos intangibles que los edificios, muebles y la maquinaria, porque si la empresa quiebra puede volverse a constituir sobre la base de ellos.

¿Cómo funciona el sistema de protección de una marca?
Para registrar una marca existe un procedimiento. Las personas que lo requieran deben recibir la solicitud de confirmación. Habrá algunas que serán negadas porque no cumplen con los requisitos. Una vez que se concede una marca, se entrega una resolución, un acto administrativo, de parte la autoridad nacional competente, en este caso el IEPI.

El plazo de protección es de 10 años y es renovable. Si el titular no la renueva, otra persona la podría utilizar, incluso volver a registrarla. Antes de conceder el derecho existe un plazo de oposición y, en el caso de que alguien se acoja a él, pueden pasar años antes de que se resuelva el litigio administrativo.

¿Cuánto puede durar el proceso de inscripción de una marca y cómo se procede en caso de litigio?
Si cumple con todos los requisitos y no se presenta ninguna oposición, el proceso puede tomar cuatro meses.
En el caso de oposición se instalaría un proceso administrativo. Este litigio presentado por un tercero se notifica al solicitante, quien debe contestar. Las partes pueden pedir términos probatorios y luego se resuelve sobre la concesión o negación de la marca, dependiendo de la complejidad del caso.

Todos los actos administrativos pueden ser susceptibles de recursos de apelación, reposición o, incluso, ir a la vía judicial con un recurso contencioso administrativo. Si hay oposición el trámite puede demorar mucho tiempo. En el caso de que se haya concedido el derecho a una persona sobre una marca y esta constate que un tercero está usando la misma o una similar, se puede recurrir a una tutela administrativa. En 2015 tuvimos 20 tutelas administrativas; en 2016, 37, y hasta julio de 2017, 51.

¿Cómo están clasificadas las marcas?
Son 45 clases estipuladas en el acuerdo internacional NIZA que cataloga a los productos y servicios. Por ejemplo, los productos de ropa están en la clase 25; los farmacéuticos, en la 5; las telecomunicaciones, en la 38, etc. Vemos una mayor utilización del sistema aunque la proporción aún es corta: en 2016 fueron 9.254 ante las 6.636 extranjeras, y hasta julio de 2017 las nacionales fueron de 4.730 frente a las 3.861 extranjeras.

Un problema es que los emprendedores de nuestro país parten de productos que ya están en el mercado y no generan productos innovadores. Las clases en las que están enfocadas son alimentos, e-commerce, negocios relacionados con tecnología, como hardware.

¿Qué consejos da a los emprendedores sobre el registro marcario?
Primero debe verificar que su producto sea innovador, que no existan productos similares o idénticos en el mercado ni en proceso de inscripción, y, si ya existen, que la marca a inscribir sea lo suficientemente distintiva. Para esto debe realizar una búsqueda de anterioridades en el IEPI. Esto no tiene que ver solo con la marca, sino que el producto en sí mismo presente algún tipo de distintivo en cuanto a la presentación y forma de distribución, entre otros factores que deben tener en cuenta.

¿El IEPI tiene programas de asesoría para los emprendedores ecuatorianos?
Siempre organizamos capacitaciones y asesoría. También tenemos en algunas universidades centros de apoyo para la tecnología y la innovación (Catis) con información técnica mediante bases de datos que permitan a las pymes, escuelas y universidades acceder a la tecnología e innovación existentes para  desarrollar nuevas. Los interesados pueden inscribirse en el Programa de Apoyo a Inventores en el Ecuador (PAI) a través de la página web www.paiecuador.ec.

En el sitio se brinda asesoría especializada con abogados de propiedad intelectual a inventores de escasos recursos. Estos dos programas trabajan en conjunto con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (WIPO por sus siglas en inglés).

El sistema de propiedad intelectual ha sido la base para que muchas economías como la de Corea del Sur y China se desarrollen. Actualmente lo que se vende en el mundo no son productos, sino propiedad intelectual y allí debe apuntar el emprendedor: los activos intangibles deben ser la base de su actividad porque ahí está el know-how (el conocimiento). (I)

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