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Los mundialistas ya están en casa con sus preseas

07 de julio de 2011 00:00

Sus rostros lucían agotados,  somnolientos por el nuevo cambio horario (6 horas menos en relación a Atenas), pero la alegría de estar en casa y portar al menos un presea en sus pechos era más poderosa entre los 51 deportistas de Olimpiadas Especiales que regresaron al país tras   el Mundial de Atenas (Grecia).

Ayer todos ellos  exhibieron orgullosos sus distinciones. Con sus manos las  levantaban a cada cámara que observaban. Festejaron ruidosamente con cánticos  el cumpleaños de dos de los integrantes del equipo de balompié, que alcanzó por primera vez un título mundial. Tras cuatro citas fallidas, a la quinta la suerte les sonrió.  

El volante 10, Samuel Mosquera, y el arquero, Jhonny Montaño, ambos esmeraldeños, coincidieron en el onomástico. El primero cumplió 22 y el segundo 26 años. Hubo torta para conmemorar esa fecha y también festejar la tarea que cada uno cumplió en la cuna del deporte olímpico. “Estamos muy felices por todo lo conquistado y sobre todo por la medalla de oro”, sostuvo Montaño, a quien lo apodan cariñosamente las “manos del Ecuador”.

Todos llegaron fascinados por las atenciones recibidas en Atenas. Incluso la gastronomía, confesaron “se parece mucho a la ecuatoriana”. Entre los platillos que pudieron degustar estuvo el  tallarín de carne y de pollo.  Las ensaladas y el arroz.

Lo único que les desagradó por completo fue el clima. La temperatura bordeó  los 35 ºC. “El calor fue demasiado, mucho más que en mi ciudad (Guayaquil)”, refirió la nadadora de 23 años, Adriana Reyes, quien estuvo entre las deportistas que más preseas colgó en su cuello (2 de oro 4x100 y 200m, plata en 400m y bronce 100m libre).

El levantamiento de potencia femenino fue el más aclamado. La porteña Johanna Delgado logró convertirse en la reina de la delegación nacional. Sumó 4 doradas en igual número de pruebas. En el pressing de banca, peso muerto, sentadilla y en el total. Johanna tiene 20 años y desde hace tres forma parte de olimpiadas Especiales. Presenta un mínimo de retraso intelectual.

Fue la primera vez que salió del país y participó en una competencia internacional. “Es muy bonito ir a otro lugar y conocer  cosas diferentes”, señaló  Johanna,  quien  envasa  implementos plásticos en el laboratorio HGN. Ahí labora hasta las 16:00 y una hora después se encuentra con su profesor, Édison Carriel, para comenzar los entrenamientos diarios de 60 y 90 minutos. Sus padres son separados y solo vive con su madre  Teresa.

Otro deportista que destacó fue el orense Jorge Luis Jaime Barzola, quien impuso un nuevo récord mundial. Lo hizo en la prueba de 100 metros mariposa con un registro de 1m16s08c. “Ese fue el mejor momento que hasta hoy he vivido. La alegría que sentí fue indescriptible. Lo primero que hice fue agradecer a Dios y dedicarle el triunfo a mi madre Teresa Pinta, quien fue la que me comunicó por teléfono que impuse un nuevo récord, que luego lo confirmó mi entrenador”, afirmó Jorge, que sufre un retraso mental del 70% y olvida fácilmente las cosas.    

Fue su  debut internacional y se desempeñó como un verdadero pez en  las cálidas aguas atenienses.

Jorge, de 20 años, no vive con sus padres biológicos desde los 8. “Ellos se separaron por problemas que tenían, pero yo sí visito a mi madre (Elena  Jaime) que vive a dos cuadras de mi actual vivienda. Solo de mi padre no sé nada. Él me quitó hasta el habla, nunca se comunica conmigo y yo no entiendo su forma de ser”.

Actualmente reside en Machala, donde personas totalmente ajenas a sus lazos sanguíneos lo acogieron en su domicilio. A Teresa y Mario los adoptó como padres. En sus palabras demuestra el cariño que siente por ellos, quienes sin ser familiares le abrieron la puerta de su domicilio. “Yo los quiero mucho por todo el amor que me brindan”.

Jorge es profesor de natación. Imparte sud enseñanzas en la piscina de la Federación Deportiva de El Oro, mas son esporádicas las jornadas en las que tiene alumnos.

Por esas horas al día recibe de cada nadador 7,50 al mes. A veces son 10 ó 15 alumnos. Ese dinero  no le ayuda a satisfacer sus necesidades fundamentales. “Ahora lo que yo quisiera es tener un empleo fijo. Ojalá me puedan ayudar, soy un buen profesor y lo necesito”.

Con melancolía confiesa que no tiene novia. La perdió hace 4 años y ahora ella ya está casada y con hijos. “Por el momento mi atención está centrada en conseguir un empleo. Las novias llegarán después”.

Jorge Luis es de estatura muy pequeña. Apenas alcanza el 1.35 m. Sin embargo tiene un corazón enorme y una alegría contagiante. Encontró en personas ajenas el cariño que sus padres le negaron. Ahora espera trasladar los triunfos deportivos a su vida personal.

La base, el trabajo provincial

La tarea cumplida en Atenas superó ampliamente lo pensado por los estrategas en las 8 disciplinas. “Llegamos mucho más lejos de lo esperado porque ahora se profundiza a nivel provincial el trabajo y eso fue básico para conseguir esos logros”, indicó el técnico de atletismo, José Prado, quien junto a sus colegas no ocultó la felicidad que lo invadía.

Pero la más emotiva fue la manabita Narcisa Cedeño, profesora de gimnasia rítmica, disciplina solo para mujeres, quienes cosecharon 14 medallas (5 de oro, 8 de plata y 1 de bronce). “Mis niñas se portaron a la altura del evento, estoy muy orgullosa y agradecida con ellas por toda la entrega y sacrificio que pusieron”, refirió Cedeño.

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