En su país es idolatrado por su simpatía, su origen humilde y su rebeldía

Carlos Tévez, el Mundial sin él no será igual

En su país es idolatrado por su simpatía, su origen humilde y su rebeldía
09 de mayo de 2014 00:00

Esta vez no habrá milagro. Carlos Tévez, uno de los mejores delanteros del mundo, que sería titular en cualquier selección nacional, está fuera de Brasil 2014. ¿Los motivos? Sólo el entrenador argentino, Alejandro Sabella, los conoce. Pero al parecer hay un trasfondo de egos y fuertes personalidades que perjudicarían, a juicio del técnico, la unidad del grupo y que gira alrededor de una figura excluyente: Lionel Messi.

“Creo que Sabella no tiene Sky” -el canal de televisión que en Italia transmite los partidos de la Juventus-, ironizó Tévez, flamante campeón con el club turinés, del que es su máxima estrella y goleador.  

La ironía, según la prensa argentina, cayó muy mal en el cuerpo técnico argentino que el próximo martes debe divulgar la lista de 30 jugadores preseleccionados, que luego se reducirá a los 23 definitivos que irán al Mundial.  Pero en esa nómina no estará Tévez.

“Es incomprensible” su ausencia, dice a EL TELÉGRAFO el jefe de Deportes del diario Tiempo Argentino, Ricardo Gotta, autor del libro ‘Fuimos campeones’, sobre el Mundial 78 ganado por la selección ‘albiceleste’ en plena dictadura y en el que investigó, especialmente, la sospechosa goleada de Argentina 6 - 0 a Perú.

Gotta dice que Tévez “es un tipo que cada vez que jugó en la Selección marcó la diferencia” y además “viene de triunfar y ser goleador en las mejores ligas del mundo, como las de Argentina (Boca Juniors), Brasil (Corinthians), Inglaterra (Manchester United y Manchester City) y ahora Italia (Juventus). En todos esos equipos fue campeón.

Tévez es idolatrado no solo por los hinchas de Boca Juniors, donde jugó entre  2001 y 2004, sino por todos los argentinos. La idolatría popular supera incluso a la de Messi, por su simpatía, su origen humilde y su rebeldía. “Es un tipo rebelde que no se cuadra ante los parámetros que exige la selección”, explica Gotta. Cuando habla, Tévez se parece a uno más. Es humilde. Diego Maradona lo bautizó ‘el jugador del pueblo’, por la simpatía popular que genera.

Gotta aclara que Tévez “no está peleado con Messi” o con otro jugador de la selección. “Pero en el grupo ideado por Sabella hay un ambiente de bajo perfil que gira alrededor de Messi, y Tévez no encaja” en este modelo por su fuerte personalidad e idolatría que genera en los hinchas. Hay quienes piensan que, en caso de ser convocado, Tévez sería suplente por la calidad actual de la delantera titular conformada por Messi, Gonzalo Higuaín y Sergio Agüero. Pero la presión popular para que sea titular sería tan grande que alteraría el ambiente del grupo. Y el grupo –como dijo el entrenador del Atlético Madrid, Diego Simeone- es lo más importante.

Esta situación ya se vivió en la última Copa América disputada en Argentina en 2011. Tévez estaba fuera del torneo por decisión del entonces técnico Sergio Batista. Se decía que el jugador estaba peleado con el presidente de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona, por su encendida defensa de Maradona tras el fracaso en Sudáfrica 2010. Pero la presión popular fue tan fuerte que Batista finalmente le dio lugar en el equipo. Tévez no jugó bien y falló el último penalti en la definición desde los 12 pasos con Uruguay en los cuartos de final. Desde esa eliminación no volvió a vestir la camiseta nacional.

Pero no solo la gente común pide por Tévez. El gobernador ‘kirchnerista’ de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, gran amigo del futbolista, empezó a presionar desde la política: allegados al gobernador mandaron a pintar la leyenda ‘Tévez a la selección’ y la firma de Scioli en varios puntos de la periferia de Buenos Aires.

Tévez y Scioli han jugado varios partidos de fútbol sala entre amigos. Pero nadie cree que estas presiones surtan efecto. Tévez ya avisó que jugará al golf durante el Mundial.

Mientras tanto, Sabella contesta cada embate de la prensa por Tévez con suma cautela. ¿Y Tévez?, se le preguntó en su último diálogo con periodistas. Su respuesta fue tajante: “No hablo de los no convocados”. El Mundial ya se quedó sin una de sus figuras. Sin Tévez el Mundial no será lo mismo.

Contenido externo patrocinado