Mundo Tecno

Las alertas para detectar a los adictos del videojuego

- 13 de agosto de 2016 - 00:00

Una investigación efectuada por el centro Proeps, en 850 jóvenes de primaria y de secundaria, determinó que 747 presentaron algún grado de dependencia de este entretenimiento.

Kevin Arévalo (16 años) camina en ‘modo zombi’. Cada paso que da, lo hace sin despegar la mirada de su celular. Su andar es lento, pero sus pulgares se deslizan ágilmente en la pantalla de su teléfono móvil.

El pasado domingo, el joven subió a un bus en las avenidas Eloy Alfaro y Amazonas (norte de Quito). Su destino: el sector de El Condado. “Tengo una hora para ganar más puntos”, comentó a Camilo (21 años), su hermano mayor, quien hizo de ‘lazarillo’ y lo llevó de la mano, para que no se ‘mate de un suelazo’.

A la altura de la avenida Mariana de Jesús, los chicos se ubicaron en los asientos delanteros. Kevin no habló en todo el trayecto. Solo brincó de la emoción cuando atrapó a Pidgey y a Rattata, 2 de las 140 figuras con que se ganan puntos en el juego Pokémon Go.

Camilo contó que también le gusta esta aplicación digital y estuvo ansioso de que llegara al Ecuador, pero reconoció que su ñaño “se va de largo. Se pierde”.

“Se ‘enfrasca’ en el teléfono. Igual pasa cuando estamos en reuniones. No ‘para zona”, contó el muchacho.

La pérdida de contacto con las personas es uno de los síntomas más evidentes de la adicción a los videojuegos. Es una alerta que planteó Napoleón Vásquez, director de Programas Educativos Psicología y Salud (Proeps).

“Los niños y jóvenes tienden a encerrarse en sus cuartos y en las reuniones sociales miran a sus celulares. Es una señal fácil de identificar”.

Vásquez mencionó otras alertas para darse cuenta cuando los hijos tienden a depender de los videojuegos. 

La postura de negación es la segunda pista.  “Casi nunca los jugadores admiten su dependencia. Ellos creen que pueden dejar este entretenimiento en cualquier momento. Lo cierto es que si los usuarios pasan determinado tiempo sin jugar, sin bajar nuevas aplicaciones o sin acumular puntos, se pueden poner tensos y hasta de mal humor”.

Camilo dio fe de esta situación. Contó que su hermano tiene una fijación en estos dispositivos. Incluso, dijo, ha pasado tardes enteras con juegos como Fruit Ninja, Neon Zone, Candy Crush y el último —antes de Pokémon Go— fue Crazy Taxi.

“Mi ñaño se enoja si le decimos que deje a un lado el teléfono. Y estoy seguro que no va a dejar Pokémon Go hasta atrapar a Ninetales, Porygon, Lapras y a Pikachu que son los personajes más codiciados en el juego”, comentó el joven, 10 minutos antes de llegar a su parada.

La tercera manifestación de esta adicción o dependencia es una de las más evidentes y consiste en el bajo rendimiento en los estudios. El psicólogo Vásquez, explicó que en estos casos se manifiestan 3 conductas: atención dispersa, memoria frágil y baja concentración. “Cuando los niños en edad escolar se dedican a los juegos, bajan en su rendimiento porque sus capacidades mentales están agotadas”.

Proeps pone en alerta la recurrencia de esta situación. En 2015, este centro realizó un estudio con 850 estudiantes  —escolares y adolescentes— sobre el uso de los dispositivos de entretenimiento, ya sea a través de las consolas de videojuego o de los celulares.

La investigación reveló que del número de encuestados 747 jóvenes presentaron algún grado de dependencia a los juegos electrónicos. De estos, 391 eran mujeres y 356 eran hombres.

La encuesta advirtió además que la mayoría de ellos sufre de fatiga mental por el exceso de horas al frente de este entretenimiento.

La cuarta señal es más difícil de identificar, porque muchas veces se encuentra en el inconsciente de los jugadores. Se trata del empleo de los juegos para calmar ansiedades o para escapar de los problemas, añadió la pedagoga Eliana Arévalo.

“La persona que los utilice para aliviar su ansiedad o para olvidarse de sus conflictos cotidianos ya se encuentra en una etapa de adicción”.

La especialista advirtió que en esta etapa, el ‘jugador dependiente’ llegó a un punto de perder la noción de la realidad. Explicó que incluso ellos pueden sentirse más identificados con los personajes de los juegos animados que con los miembros de la familia.

“Su tendencia es pensar que conocen las características psicológicas de las figuras animadas. Y en otros casos, piensan que ellos forman parte del elenco de protagonistas del juego”, advirtió Luis Paredes, orientador vocacional del centro Aprender.

Para el experto, tampoco hay que llegar a creer que los chicos tienen un punto de “no retorno”. Indicó que hay varias alternativas para reducir esta dependencia.

Unas de las primeras recomendaciones es inculcar en los hijos actividades de ocio saludables como la lectura, las manualidades, actividades al aire libre, etc.

También recomienda establecer un control de los tiempos de uso de estos aparatos.

Una clave es poner como norma, que en las comidas no se utilice el teléfono.

Como sugerencia final, el experto indicó que hay que pactar la duración del juego y crear consciencia sobre el tiempo que emplean en él.

En cuenta

El ECU911 emitió una serie de recomendaciones para los usuarios de Pokémon Go:

  1. No fijar la mirada solamente en la pantalla.
  2. Evitar atrapar pokémones mientras se conduce.
  3. No acceder a propiedades privadas y respetar las normas de espacios o edificios públicos.
  4. Salir a jugar acompañado y en horas prudentes.
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