Con-Sentido

El arte urbano cautivó a profesores y estudiantes ecuatorianos

- 09 de abril de 2016 - 00:00
Fotos: Cortesía Liceo La Condamine

Alumnos de la Escuela Municipal Pisulí y del Liceo La Condamine se sumaron a una iniciativa planteada por un artista francés para exhibir rostros anónimos en sitios públicos.

Era previsible; el día en que colocaron las fotografías en gran formato en la pared exterior de la Escuela Fiscal Pisulí, la reacción de alumnos, profesores, padres de familia y peatones fue casi inmediata: se detenían a mirarlos; la sorpresa fue unánime. Allí, en medio de la vía pública, a la vista de todos, estaban los rostros de varios estudiantes de la Escuela Fiscal Pisulí, en el noroccidente de Quito. Muchos se detienen a mirarlos, aunque sea “por un ratito”, como comenta el heladero que se apresura a colocarse en la entrada del colegio unos minutos antes de que los alumnos salgan de clases.

Las fotografías están allí por un motivo: forman parte del proyecto internacional fotográfico ‘Inside Out Project’ del artista urbano francés conocido como JR, cuya propuesta consiste en explorar distintas ciudades y comunidades fotografiando a las personas anónimas que viven en ellas. Se trata del proyecto artístico participativo más grande del mundo.

Los retratos de esos “anónimos” se exponen, luego, en tamaño gigante en lugares públicos como muros, vidrieras, edificios, postes de luz, escalinatas y más. Este artista galo contó que con un amigo cercano decidió ir a ciudades de Israel y de Palestina para ver quiénes eran los palestinos y los israelíes reales. Cuando llegamos allí salieron a la calle, empezaron a hablar con la gente y se dieron cuenta de que las cosas eran un tanto diferentes de la retórica que escuchaban en los medios.

Así que decidieron realizar retratos de palestinos e israelíes haciendo el mismo trabajo: taxistas, abogados, cocineros. JR contó que todos aceptaron que las imágenes sean colocadas en espacios públicos.

“Lanzamos la mayor exposición de arte ilegal de todos los tiempos”, dijo. Este arte ilegal, como él lo llama, y que, en realidad, es una instalación fotográfica urbana ha generado diversas reacciones entre quienes transitan por las calle Yeroví, donde está situada esta escuela fiscal. “Cuando los retratos se colocaron en la pared exterior de la Escuela Fiscal Pisulí, hubo personas que creían que se trataba de jóvenes desaparecidos. Otros querían saber por qué estábamos colocando estos retratos en un lugar público.

Incluso los conductores se detenían a verlos”, cuenta Krupskaia Quevedo, profesora de artes plásticas del Liceo La Condamine, institución que lideró esta instalación fotográfica y donde también se colocaron alrededor de 60 retratos de los estudiantes.

Krupskaia dice que ha observado el trabajo del artista francés desde hace 10 años. “Me sumé a este proyecto internacional en el que participaron estudiantes de la Escuela Fiscal Pisulí y del Liceo La Condamine para trabajar sobre el retrato”. Para emprender este proyecto se organizaron talleres, donde cada joven tenía que representarse a sí mismo, un trabajo que demandó tiempo, pero, sobre todo, el compromiso de los alumnos.

Quevedo señala que los estudiantes, cuyas edades oscilan entre 14 y 15 años, por lo regular, temen confrontarse con su propia imagen. “Los chicos tienen una cámara en su teléfono celular y se toman selfies todo el tiempo, pero siempre que lo hacen, publican la mejor sonrisa, el mejor ángulo. Esta propuesta buscaba capturar la imagen de los muchachos de forma más espontánea y con una sonrisa más natural”.

Tanto profesores como alumnos tomaron las fotos con 2 cámaras profesionales. Se instalaron los trípodes y se hicieron más de 6 mil shootings (disparos) y de ellos se seleccionaron alrededor de 60 fotografías, cuyos archivos digitales se enviaron al proyecto ‘Inside Out’, en Nueva York, Estados Unidos.

En esa ciudad se imprimieron las fotografías y los reenviaron a Ecuador, varias semanas después. Los retratos de los alumnos de la Escuela Fiscal Pisulí tenían un formato de 90 x 140 centímetros.

Las fotografías que se colocaron en la avenida Yeroví, donde funciona este establecimiento educativo fue en realidad el proyecto original de ‘Inside Out’. Esta propuesta gráfica se replicó después en las afueras del Liceo La Condamine. Según Krupskaia Quevedo, a través de este proyecto se busca abrir nuevos espacios para el arte.

“A mí no me interesa ir al bulevar de la avenida Naciones Unidas, porque aunque es un lugar interesante, el espíritu de esta iniciativa es abrir otros escenarios”.

El francés Thierry Greco, rector de La Condamine, indica que la exhibición de las fotografías de los estudiantes se realizó con el consentimiento de los padres de familia que también se involucraron de manera activa en el proyecto. En varias ocasiones, ellos también visitaron la Escuela Fiscal Pisulí para colaborar con la iniciativa.

Greco advierte que el proyecto Inside Out está inspirado en los collages de gran formato que el artista francés JR realizó en las calles y que brinda a cada participante la oportunidad de compartir su retrato y transmitir un mensaje que proviene del corazón.

Al mismo tiempo, constituye una plataforma global que permite a cada persona compartir su historia y transformar un mensaje personal en una obra de arte pública. Además, cada acción grupal de ‘Inside Out’ alrededor del mundo está documentada, archivada y publicada en Internet.

Cerca de 200 mil personas en más de 112 países y regiones diferentes ya tomaron parte de este proyecto. Para Thierry Greco sería interesante que otros establecimientos educativos también se sumaran a esta propuesta.

“Estamos acostumbrados a transitar por ciudades sin rostro, sin alma. Precisamente el nombre de la propuesta ecuatoriana es ‘Sonreír con el alma”. Greco hace hincapié en que se trata de un acto gratuito, porque las fotografías no están a la venta y tampoco hay que pagar nada para verlas. “es solo un acto de intercambio”, puntualiza.

La joven francesa Chloé Chermat, quien vive en Ecuador, desde hace un año, y que forma parte de la Fundación Ecuasol, como voluntaria, indica que esta organización, fundada por una pareja de jubilados franceses, hace 18 años, mantiene un convenio con el Liceo La Condamine.

Este acuerdo permitió que ambas instituciones educativas formen parte de esta iniciativa.

Chermat explica que la fundación acoge a niños y adolescentes de familias de escasos recursos, muchos de los cuales estudian en la Escuela Pisulí. “Se escogió este establecimiento educativo para iniciar el proyecto, porque se trata de un barrio donde habitan niños y adolescentes de familias de escasos recursos”.

Además, se eligieron las paredes exteriores de esta institución educativa, porque es un lugar visible; todos los transeúntes y conductores pueden verlas o ignorarlas.

No es arte de museo, sino de calle, que, por lo tanto, se atiene a las consecuencias. En el caso de la Escuela Pisulí, muchas de las fotos están rotas o grafiteadas.

Para Chermat, el objetivo del proyecto no era la exhibición de en sí misma, sino todo el proceso que precedió a esta instalación, como los talleres de artes plásticas, las reuniones donde los estudiantes de la Escuela Fiscal Pisulí y los alumnos de La Condamine intercambiaron experiencias, entre otras actividades.

Durante estas charlas preparatorias, los participantes pudieron conocer más sobre temas relacionados con el significado del arte, qué es arte y qué no y cuál era el sentido que deseaban transmitir, a través de las fotografías.

Micaela Cruz, de 15 años, cree que pocos proyectos son tan creativos como en el que ella participó junto a otros compañeros de clases. Según esta joven, en las vallas de la ciudad siempre se exhiben las fotografías de modelos o de personas que forman parte de una campaña publicitaria, pero nunca se pueden ver los rostros de gente común.

Pascal Martinod también integró este proyecto. Este estudiante considera que es importante que Ecuador haya formado parte de esta iniciativa internacional. (ARB)

La iniciativa

Centenares de rostros anónimos se exhiben en espacios públicos

La iniciativa del artista francés JR ha tenido tanto impacto que no solo se han exhibido rostros de judíos y palestinos, sino también de madres de niños desaparecidos en las favelas de Brasil, las caras de la comunidad afrocolombiana en Cartagena, así como los nigerianos que solicitan a su Gobierno la construcción de un acueducto.

De acuerdo con el diario argentino La Nación, hasta ahora, el ‘Inside Out Project’ ha colocado 223.927 retratos por medio de 902 acciones artísticas en 112 países, según detalla la página web oficial. Con su deseo expreso de cambiar el mundo, JR, ganador del prestigioso TED Prize 2011, logró motivar a la gente no solo para que definiera importantes causas comunes, sino para hablar de esas problemáticas, y para que le enviaran sus retratos y él, a cambio, se los devolvió en carteles enormes que terminaron empapelando cientos de ciudades.

Los afiches, que se exhiben hablan de justicia, paz, esperanza, diversidad, dignidad y equidad. Los protagonistas son personas comunes e invisibilizadas.

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