La segunda puesta en escena se desarrolló en la iglesia de guápulo el pasado 17 de abril

Los niños, los invitados de honor de la Orquesta Sinfónica Nacional

- 20 de abril de 2015 - 00:00
Músicos del Quinteto de Metales de la Orquesta Sinfónica del Ecuador en el concierto del viernes pasado. Foto: Carina Acosta / El Telégrafo

La segunda puesta en escena se desarrolló en la iglesia de guápulo el pasado 17 de abril

El dinamismo con los que más de 80 músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador (OSNE) interpretan sus composiciones y grandes clásicos son indescriptibles. Cada una de sus presentaciones invita a acercarse.

Aunque el precedente de su versión de Carmina Burana, hace un par de semanas, parecía haber provocado emociones irrepetibles, el último viernes los directores Álvaro Manzano (titular) y Luis Alberto Castro (asistente) dividieron  en 3 grupos a la OSNE, para mostrar, casi de forma simultánea y en 3 lugares distintos de Quito, una propuesta heterogénea.

La puesta en escena que ocurrió más temprano, ese día viernes, desde las 17:00, tuvo el título: Una Orquesta Tres, Conciertos. Presentó música de cámara a través de vientos y percusión, en el Conservatorio Nacional.

La segunda puesta en escena se desarrolló en la iglesia de Guápulo, a las 20:00, en homenaje a la Unasur con solistas invitados: Tadashi Maeda (violín), Angélica Olivo (violín) y David Carpio (violín). El repertorio incluyó obras de Segundo Moreno, Geovanni Botessini, Antonio Vivaldi y Astor Piazzolla.

La tercera puesta en escena, que se desarrolló en la Casa de la Música, puso música a cintas silentes de los primeros años del siglo pasado, grabadas en el país.

La Sinfónica, con 65 años a cuestas, empezó con un ensamble de maderas que ejecutó la Serenata para Vientos Op. 7 - Andante, compuesta por Richard Strauss, ante un público en que decenas de niños fueron los invitados de honor.

Aún en uniforme, los infantes aplaudían y reían con las melodías que presenciaban, en un concierto que los tomó como interlocutores y se volvió pedagógico cuando algunos músicos les enseñaron cada instrumento, su nombre y las sonoridades que pueden producir.

Una Pequeña sinfonía fue el segundo corte de la lluviosa tarde, el auditorio estuvo a la mitad de su aforo para escuchar la obra de Charles Francois Gounod, de quien presentaron ‘Adagio et Alegreto’, ‘Andante cantabile’, ‘Scherzo’, ‘Allegro moderato’, ‘Finale’ y ‘Allegretto’.

El Quinteto de Metales de la OSNE tuvo a Entrance of the Queen of Sheeba (Georg F. Handel) como antecedente.

Los arreglos de Cristian Ñato hicieron peculiar a su interpretación de Italiano mashicuna. Trencito de Los Andes que volvió a arrancar palmas de los presentes y Just a closer walk, de Don Gillis, era el inicio de piezas más reconocibles por un público satisfecho. The Harlem Rag de Tom Turpin fue la despedida del Quinteto de metales.

El Ensamble de Trombones, tuba y percusión de la OSNE fue sin duda el protagonista de la tarde. Con su versión de ‘Georgia on my mind’, de Hoagy Carmichael y arreglos de Luis Ingo; el pasillo fiestero colombiano ‘Amalia’, de Joaquín Arias que arregló Yeison Campo; y la espectacular ‘Moment of Morricone’, del compositor conocido por las partituras que se mezclan en la memoria con piezas clásicas de western, pudieron cerrar con broche de oro esta parte de sus conciertos.

El par de mosaicos del final (‘Chamizas-Tabacundeña’ y otro de fandangos colombianos) pusieron a los músicos a pasearse por el escenario, ante la mirada del público que, sin duda, resaltaron los arreglos finales de Jorge Luis Romero.

Música para el cine silente

A la vieja usanza de musicalizar las cintas silentes en vivo, la OSNE, Cinemateca Nacional y la embajada de Italia organizaron el concierto que trajo como director invitado a Marco Biscarini, de Italia, quien también compuso las obras para las tres cintas proyectadas. En un auditorio casi lleno, los músicos ofrecieron una impecable ejecución de las piezas originales del italiano, mientras las sombras de un Ecuador lejano se perdían en la pantalla. (I)

DATOS

La Orquesta Sinfónica Nacional fue creada el 26 de noviembre de 1949 por el Congreso Nacional de entonces. Ha cumplido 65 años de trayectoria.

Las cintas silentes exhibidas en la presentación en la Casa de la Música fueron Obra fílmica de Miguel Ángel Álvarez, el Noticiero Ocaña y Los invencibles Shuaras del Alto Amazonas.

El proceso de investigación, digitalización y conservación de las cintas silentes estuvo a cargo de la Cinemateca Nacional de la Casa de la Cultura, liderada por Wilma Granda. Las imágenes muestran escenas cotidianas.

El próximo concierto de la OSNE será el 24 de abril en el Instituto Geográfico Militar, en el barrio El Dorado, en Quito.

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