XIV Bienal de Cuenca estará abierta más de 60 días en 25 espacios fijos

- 25 de noviembre de 2018 - 00:00
Fotos: El Telégrafo

Previo al encuentro de arte contemporáneo se realizaron en diversos puntos de la ciudad varias acciones, entre las que destacaron la de Carlos Martiel, Érick Beltrán y Santiago Reyes. La cuencana Juliana Vidal recibió el Premio París.

Máscaras con formas de lobo o un niño con la cara envejecida son algunos de los imaginarios con los que la población cuencana relaciona al poder. Estas representaciones surgieron luego de que el artista mexicano Érick Beltrán, en colaboración con el grupo de teatro de la Universidad Politécnica Salesiana, hiciera una encuesta a las personas sobre cómo proyecta el poder.

El resultado de este proceso devino en una acción performática que fue desplegada el pasado viernes 23 de noviembre por la mañana en la Plaza de las Flores, donde a manera de procesión esas máscaras y algunas leyendas como “El juez no sabe de proporciones” transitaron por las calles de Cuenca.

“Hay como una especie de regreso a un poder más fáctico, con muchas ilusiones totalitarias, de un conservadurismo en todas sus índoles. Es importante revisar eso. Acá en Cuenca me sorprendió el resultado, sucedió que la máscara era la representación de otra máscara. El viejo con cara de niño es alguien que se está escondiendo. El poder no deja de tener varios sedimentos”, dijo Beltrán luego de ser reconocido con uno de los tres premios simbólicos que entregó la XIV Bienal de Cuenca, que este sábado 24 de noviembre abrió las puertas de sus 25 sedes para presentar el trabajo de 53 artistas.

Carlos Martiel presentó el performance Gente de color en diversos puntos de la ciudad. Jenny Jaramillo lo registró.Carlos Martiel presentó el performance 'Gente de color 'en diversos puntos de la ciudad. Jenny Jaramillo lo registró. Foto: Fernando Machado / El Telégrafo

Los jurados de este encuentro integrado por Inma Prieto (España), Eva González-Sancho (España) y Ramón Castillo (Chile) anunciaron a los ganadores en el Teatro Pumapungo, que es una de las sedes más grandes del evento.

El premio Julián Matadero fue para Érick Beltrán, mientras que el Premio El Guaraguao lo recibió Julien Bismuth (Francia-Estados Unidos), quien durante las últimas semanas intervino la ciudad de Cuenca con textos escritos sobre papel y pegados en las paredes públicas, como si fueran instrucciones poéticas. Y el Premio Piedra de Sal fue para la portuguesa Ana Guedes.

Todos estos reconocimientos fueron simbólicos, sin retribución económica y los ganadores recibieron una escultura de Eduardo Vega.

Érick Beltrán (México), Ana Guedes (Portugal) y Juliana Vidal (Ecuador) fueron algunos de los artistas reconocidos.Érick Beltrán (México), Ana Guedes (Portugal) y Juliana Vidal (Ecuador) fueron algunos de los artistas reconocidos. Foto: Fernando Machado / El Telégrafo

El Premio París, que consiste en una residencia artística en la capital francesa durante tres meses para un artista ecuatoriano menor de 40 años, fue para una de las artistas más jóvenes de la Bienal, la cuencana Juliana Vidal.

Esta creadora gana con la obra “Geografías de la mortalidad”, que se expone en el Museo de las Conceptas. En una pequeña sala absolutamente blanca y pulcra, la artista ha dejado sobre las paredes de gypsum los vestigios de cicatrices suyas y de otras personas, hechas en molde de yeso. El cuarto se convierte en un contenedor de su memoria y en una extensión de las huellas que dejan los cuerpos, unos que siempre se revelan vulnerables.

Los jurados, además, resaltaron el trabajo de Manuela Ribadeneira (Ecuador-Inglaterra), Ishmael Randall (Perú-Estados Unidos) y Adrián Balseca (Ecuador) y crearon otro premio simbólico para la libertad de expresión, que fue otorgado para Santiago Reyes (Ecuador-Francia), quien literalmente entregó su cuerpo a la ciudad en distintas acciones realizadas durante esta semana de intervenciones.

En el evento también se rindió un homenaje a la artista, curadora y gestora cultural, Eudoxia Estrella, quien fue la fundadora de la Bienal de Cuenca. “Muchísimas gracias. Ya estoy en lo último de la vida, pero estos aplausos me van a revivir un poco. La bienal es un gran abrazo fraternal y un incentivo para fomentar la paz entre los hombres de buena voluntad. Quisiera creer que por medio del arte podemos conseguir esta paz tan deseada en el mundo”, dijo Eudoxia, quien luego recibió una escultura de Lorena Serrano.

En la inauguración se rindió homenaje a la artista y gestora cultural Eudoxia Estrella, fundadora de la Bienal.En la inauguración se rindió homenaje a la artista y gestora cultural Eudoxia Estrella, fundadora de la Bienal. Foto: Fernando Machado / El Telégrafo

La Bienal de Cuenca estará abierta hasta el domingo 3 de febrero del próximo año y estará acompañada de seis muestras paralelas. Adicionalmente a las actividades oficiales de la Bienal, se han articulado exposiciones independientes gestadas por diversos espacios del país.

La muestra “Naw” es una exhibición en la que diversas galerías de Quito y Guayaquil (No Lugar, Khora, Más Arte, Nómada proyecto de arte y Violenta) se han juntado para mostrar algunos de los artistas con los que trabajan dentro del certamen. (I)

La muestra paralela y colectiva El ocaso de la naturaleza se exhibe en el Salón del Pueblo. Reúne 16 propuestas.La muestra paralela y colectiva El ocaso de la naturaleza se exhibe en el Salón del Pueblo. Reúne 16 propuestas. Foto: Fernando Machado / El Telégrafo

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