Una radio se conecta con los saberes de Nigeria

- 06 de febrero de 2018 - 00:00
Alrededor del programa se generan talleres, uno es el de pintura y otro el de huertos ancestrales, a través del cual siembran plantas tradicionales.
Fotos: Jéssica Zambrano / EL TELÉGRAFO

El miércoles pasado fue el último programa del semestre en el barrio de la Isla Trinitaria. La transmisión trata la experiencia migrante y sus tradiciones.

Lo que más hay en Nigeria, un barrio al pie del estero de la Isla Trinitaria, son niños. Andan en grupos, corretean, se esconden de sus padres y juegan con lo que se encuentran en el camino. Dicen que los más pequeños ya no quieren aprender de la tradición de los adultos, que ya no quieren cantar arrullos, pero igual se los aprenden.

 Los niños de Nigeria saben de plantas medicinales, reconocen sus formas y sus nombres. Saben que la chillangua le da el sabor que necesita el tapado, ese plato típico que trajeron consigo sus padres y abuelos de Esmeraldas. Saben de las plantas que necesitan por si tienen dolor de cabeza, de barriga o fiebre.

Los niños del barrio se aglomeran alrededor del equipo de la Universidad de las Artes (UArtes), apenas llega en el bus multicolor, en el último miércoles del espacio de radio del semestre. Pintan con los talleristas el logo del programa en la pared de una casa, un lugar prestado por un vecino para que se acerquen a la comunidad.

Uno de los habitantes del barrio prestó su casa para que sea la sede del programa de radio que transmiten dos veces a la semana.

Hace tres semestres de clases, Ana María Carrillo y Bradley Hilgert, quienes dirigen las materias de Política y Cultura en América Latina y Laboratorio Comunitario (Uartes) iniciaron un programa pedagógico en Nigeria. Empezaron en el Centro Comunitario Juan Bosco. Junto con los estudiantes se empezaron a plantear procesos de vínculos con la comunidad, en lo que necesitan decir y fortalecer como barrio.

Primero trabajaron en documentales sobre los arrullos que los niños ya no cantan, sobre los procesos de creación de la marimba o sobre lo que significa ser homosexual y negro.

Luego de este primer acercamiento con la comunidad durante el primer semestre desde el Centro Juan Bosco armaron una cena con tapado entre 80 personas, entre estudiantes y vecinos. Se preguntaron por los programas que debería tener la transmisión radial, instalada en una casa del sector, desde la cual han transmitido dos veces a la semana en los dos últimos semestres.

Allí, los alumnos generan distintos programas como Arrullarte, un segmento dedicado a la música tradicional esmeraldeña. Además, hay un programa de entrevistas donde los vecinos hablan de su vida en el barrio, de la manera en la que llegaron y cómo se ha transformado el escenario.

Alrededor de esta emisión se mueve un taller de pintura y otro de huertos tradicionales, con los cuales los estudiantes aprovechan lo que saben los niños de las plantas que cosecharon sus abuelos para resembrarlas juntos.

De acuerdo a Carrillo, el fin es “crear lazos y vínculos entre los vecinos, la gente plantea de lo que se quiere hablar, de los problemas del barrio, de por qué no se unen. La memoria es un lugar recurrente”. En clases se plantean temas como la hegemonía cultural, el racismo, la identidad, la tradición, planteamientos teóricos sobre los cuales se cuestionan en territorio.

“Cuando vienes a Nigeria ves si la teoría funciona, cómo se gesta la identidad. Los estudiantes tienen un aprendizaje sensible, movilizan temas que les inquietan y los plantean en un lugar, dejan semillas. Entienden que la universidad está hablando sola y que hay un diálogo con una comunidad que tiene que plantearse para refrescar el sistema y a sí misma”, dice Carrillo.

Las experiencias de este  encuentro figuran en un ensayo escrito a cuatro manos que recibió el Premio Pedro Krotsch de Estudios, entregado por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso). Este mes un técnico holandés estudiará la instalación de una plataforma que permita a la comunidad generar sus propios contenidos en este espacio. (I)

Apoyo

Premios

Esta iniciativa se ganó dos fondos de investigación de la Universidad de las Artes. Con este fondo se financiará el viaje de un técnico holandés para instalar una plataforma de red que permita generar contenidos y descargarlos.

40 personas, entre alumnos y docentes trabajan en este proyecto de vínculo con la comunidad.

Premio Pedro Krotsch

Es una iniciativa del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) en asociación con el Instituto de Investigaciones Gino Germani, de la Universidad de Buenos Aires.

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