Tres visiones coreográficas en un debate

06 de octubre de 2011 - 00:00

Desde ayer y hasta el sábado se realiza el concurso de Danza del Festival de Artes Al Aire Libre “Facundo Cabral”, a las 19:30, en el Palacio de Cristal. El sábado y el domingo, a las 19:00, en el Teatro Centro Cívico Eloy Alfaro, el Centro Artístico Yesenea Mendoza realizará la Gala Cultural para celebrar su décimo séptimo aniversario. También el sábado y el domingo, a las 20:00, en el Centro de Arte se presentará el Ballet Nacional de Georgia, que comenzará su gira por el país.

Por su parte, con el fin de incentivar la  investigación y el debate acerca de la danza contemporánea, la noche del último martes, la Sociedad Femenina de Cultura, regente del Centro de Arte,   reunió a 6 creadores, quienes discutieron sobre la gestión, la promoción, la creación, la difusión -a veces negativa- desde la televisión, la “proliferación” de academias, las vinculaciones con el teatro, la fotografía y el video, del baile. En el Teatro Experimental, del complejo del km 4 1/2 vía a la costa, estuvieron el realizador Gonzalo Mejía, el fotógrafo Amaury Martínez, el actor y director teatral Aníbal Páez, el coreógrafo y gestor cultural Jorge Parra, la coreógrafa y bailarina Nathalie El-Ghoul y la balletista Mónika Cuesta para el conversatorio La Danza: diferentes enfoques.

La charla, a la que asistieron veinte personas, inició con un video elaborado por Mejía, en el que se aprecia el diseño coreográfico que El-Ghoul hace para  una danza interpretada por Cuesta. Terminado el filme, la balletista apareció en vivo ejecutando la obra.

Mejía, en sus intervenciones, explicó que para él, dedicado completamente al documental, filmar danza contemporánea implicó aprender  más   sobre esta y que le parece que realizar más videos y colgarlos en la web ayudaría, desde luego, a su mayor difusión.

Martínez mostró una serie de imágenes de espectáculos de danza, muchas en blanco y negro, y explicó que su objetivo es presentar las fotos   tal como las toma, pero que varios coreógrafos y bailarines le han dicho que les añade significados en los que ellos no han pensado cuando realizan una obra. El fotógrafo diferenció entre las fotos que ha captado como registro de una pieza y otras que inician un proceso creativo propio, como ocurrió con la obra El síndrome de Ulises de El-Ghoul.

Parra intervino, con apoyo de Páez  y  de la presidenta de la Sociedad Femenina de Cultura, estableciendo que es necesario que haya temporadas continuas de danza contemporánea para educar al público y buscar formas   que   generen una economía de danza, como la que pudo observar hace poco en un encuentro en Salvador, Brasil.

Páez reveló cómo la danza contemporánea y el teatro, como hermanos feos de los grandes espectáculos, en Guayaquil comparten cuestiones de dramaturgia... En ese sentido, enfatizó la idea de que   las obras se escriben en diversos sustentos, no solo en papel. Añadió que no solo se debe hacer lo que le gusta al público o lo que entiende, buscando siempre  que haya una audiencia masiva en las funciones. El-Ghoul narró cómo la danza contemporánea surge de múltiples y diversas fuentes para expresar el universo interno de sus creadores e intérpretes, pero lo  más importante es que el público tenga herramientas críticas  para interpretar lo que se  presenta. En   más de una hora y media que duró el conversatorio, solo se esbozaron algunos de los problemas en la escena local.

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