La memoria social se activó con la conciencia

28 de marzo de 2013 - 00:00

Andrea Armijos, de 17 años, no volverá a escuchar el chasquido de las monedas de un sucre con las que jugaba cuando tenía tres años. Sus recuerdos sobre el salvataje bancario que experimentó el Ecuador en 1999, hasta antes de participar en el Concurso de Cuento y Caricatura “Feriado Bancario”, eran mínimos.

Sin embargo, la memoria social, ese susurro de hombres y mujeres que se eterniza en la historia, llegó a su conciencia y la motivó a escribir, después de una amplia investigación, un cuento sobre los hechos que sucedieron en esa época.    

Procesos de migración obligatoria, desmembramiento familiar, suicidios, desaparición del sucre y, ante todo, el fortalecimiento de la hegemonía bancaria que absorbía los ahorros de los ecuatorianos y ecuatorianas, son varios de los recuerdos que quedaron grabados en la memoria de los ganadores del concurso sobre el Feriado Bancario, que fue organizado por el Ministerio de Cultura, a través de la Subsecretaría de Memoria Social.

Tras más de una década de haber sucedido este hecho, aún rememoran algunos mediante el relato de sus familias y amigos, los momentos de impotencia que les significó haberlo perdido todo. Sin embargo es en este espacio donde el dolor se convierte en una herramienta para la creación y la denuncia social.

Varios de los ganadores, que provienen de diferentes territorios y poseen distintas edades (la más pequeña de las ganadoras tiene 5 años, mientras que el mayor de los concursantes 65), coinciden en entender a este suceso socioeconómico y político como el momento más triste de la historia ecuatoriana contemporánea. Así, para Raphael Oton Ampuero, de 27 años, y proveniente de Playas, este concurso le permitió expresar lo que por mucho tiempo estuvo contenido en su vida.   

Marilyn Raza Jimbo, de 20 años, vive en Quito desde hace algún tiempo. Diseñadora gráfica de profesión, señala que la mayor motivación que tuvo para participar fue la posibilidad de transmitir, con la mayor contundencia, un mensaje político y social a través del arte con una pregunta: ¿En qué nos convertimos?, inquietud que acompaña al nombre de la caricatura merecedora del segundo lugar en la categoría Talento Adulto.

Asimismo, la necesidad de narrar vivencias personales mediante las letras llevó a Rodrigo Sempértegui Moscoso, de 19 años, y proveniente de Cuenca, a plasmar en el cuento “Éxodo monetario” la historia que tuvieron que vivir sus familiares, luego de experimentar una migración forzosa.

Sempértegui confiesa que junto con esos sentimientos de “furia de dolor” y denuncia social, se vio inspirado en la conocida novela de Víctor Hugo, “Los Miserables”, para escribir su cuento. Por ello entiende a la escritura como un espacio en el que se puede narrar vivencias que ayuden a generar una memoria histórica y social en el país.

Por otra parte, Paulina Basantes Romero, psicóloga quiteña de 40 años, recuerda detalle a detalle la cadena de hechos que devino en el cierre de los bancos que, hasta ese entonces, se consideraban fuertes y representativos en la escena económica del Ecuador.    

Paulina, ganadora del primer lugar en la categoría caricatura de Talento adulto, describe que su obra titulada “Mahuad ahorcando a Sucre”, además de contar su experiencia apunta a producir un lugar de reflexión común, donde todos y todas puedan reconocerse.   

La participación de niños, jóvenes y adultos mayores permite comprender las compartidas implicaciones sociales, culturales y políticas que tuvo el quiebre bancario en el Gobierno de Jamil Mahuad.

Así, Doménica Catota Torres y Kimberly Romero Chuquirima, de 5 y 6 años respectivamente, y provenientes de Santo Domingo de los Tsáchilas, explican que sus dibujos, merecedores del segundo y tercer lugar en la sección caricatura, describen cómo “la gente tomaba aviones y salía del país a otros lugares lejanos en búsqueda de dinero para mantener a sus familias en Ecuador”.

El relato de las niñas evidencia que la memoria social es un dispositivo que, aunque muchos han pretendido minimizarlo o, inclusive, soterrarlo, se mantiene vivo. “Revivir y recordar el pasado hace que no volvamos a cometer los mismos errores en el presente”, fueron las palabras de Meritxell Riofrío, de 16 años.

GANADORES:

Categoría Caricatura - Talento Joven: Ups, de Karla Bermúdez Rivera (17 años), Anconcito, Santa Elena (Primer Lugar). Banco cerrado, de Karla Bermúdez Rivera (17 años), Anconcito, Santa Elena (Segundo Lugar). Feriado Bancario, de Kimberly Romero Chuquirima (6 años), de Santo Domingo, y Helicóptero, Doménica Catota Torres, (5 años) de Santo Domingo (comparten el Tercer Lugar).

Categoría Cuento - Talento Joven: Una lección para recordar, de Meritxell Riofrío Valarezo (15 años) Loja (Primer Lugar). Sin dientes ni monedas, de Andrea Armijos (16 años), Quito (Segundo Lugar). Inmortalidad, de Wilmer Cuasapaz (16 años), Quito (Tercer Lugar).

Categoría Caricatura - Talento Adulto:  Mahuad ahorcando a Sucre, de Paulina Basantes Romero (40 años), Quito (Primer Lugar). ¿En qué nos convertimos?, de Marilyn Raza Jimbo (20 años), Quito (Segundo Lugar). “Puerta del banco con candado”, de Raphael Oton Ampuero (27 años), Playas (Tercer Lugar).

Categoría Cuento - Talento Adulto:  Éxodo monetario, de Rodrigo Sempértegui Moscoso (19 años), Cuenca (Primer Lugar). Salto al vacío, de Raúl Yépez Vásconez (51 años), Alangasí (Segundo Lugar). Circulo Vicioso, de Ximena Zurita (60 años), Quito y El inventor, de Jorge Andrés Delgado Ron (26 años), Quito (Comparten el Tercer Lugar).

Categoría Caricatura - Talento Mayor: Mahuad asesina a Sucre, de Marco Tulio García Alvarado (65 años), Quito (Primer Lugar).

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