'Raíces', un mural que describe la pasión de la cultura latinoamericana

La artista colombiana Juliana Plexxo elaboró la obra en una mística hacienda otavaleña.
09 de febrero de 2021 07:59

La Hacienda Pinsaquí, en Otavalo, es una de las más antiguas del Ecuador. En sus más de 200 años de existencia ha recibido ilustres visitantes como Simón Bolívar o Manuela Sáenz, quienes dejaron marcada su huella en este lugar. En este 2021 fue el turno de la artista colombiana Juliana Plexxo para inmortalizar con un mural las raíces latinoamericanas.

Justamente, ‘Raíces’ es el nombre con el que denominó a su obra, presentada en una exposición el pasado 30 de enero en un evento privado. Allí rindió tributo a toda la historia que ha enmarcado el desarrollo del continente, un espacio para retratar los rostros de una cultura nutrida por el indigenismo, la colonia, la independencia y los colores que caracterizan a esta tierra.

Juliana reside en Barcelona (España), donde trabaja en el reconocido Taller 46, por el que pasaron artistas muy reconocidos como Joan Bárbara, Picasso, Miró o Salvador Dalí. Así perfeccionó la técnica del grabado, que le ha permitido destacar como una de las mejores artistas modernas.

Su talento le permitió realizar una pintura en una gigantesca pared del barrio de Wynwood, en Miami, titulada ‘Latinoamérica. Por cosas del destino, el Ecuador se cruzó en su camino y así surgió la posibilidad de expresar su arte en una de las localidades con más presencia indígena del país.

“Debía viajar a Miami pero no había vuelos desde Europa por la pandemia. Decidí pasar unos días en Ecuador, hice turismo por Imbabura y visité la hacienda. Me gustó mucho”, cuenta. Luego le propusieron que a su regreso de Estados Unidos pintara algo conmemorativo que se quedara “para toda la vida” en Pinsaquí.

Juliana volvió a Otavalo para impregnar de azul y otros colores a una de las paredes del histórico recinto, construido en 1790. Los volcanes y la maravillosa vista de la geografía imbabureña la inspiraban cada día en su trabajo. También tuvo la oportunidad de compartir con moradores indígenas del sector, un pueblo que siempre le interesó.

Me encanta Ecuador. Es un país hermoso que no tiene nada que envidiarle a algún otro”, revela. Entre sus 12 y 17 años vivió en este país, por lo que tiene bastante cercanía con su gente. Además, Juliana está segura de que el latinoamericano es muy parecido en su esencia y eso fue parte de lo que quiso mostrar en su mural.

Los intensos colores de su obra, sinónimo del carácter pasional y fuerte de esta región, invitan a los visitantes que asistan a la Hacienda y perciban, en un lugar místico, esa sensación de orgullo de pertenecer a Latinoamérica.(I)