El Juglar retorna a sus orígenes con "Banda de Pueblo"

- 20 de octubre de 2018 - 00:00
Banda de pueblo fue escrita por José de la Cuadra y teatralizada por el grupo El Juglar, en la década del ochenta.
Foto: cortesía de Schubert Cordero

Los integrantes de la reconocida agrupación llevarán a escena la obra de José de la Cuadra, dirigida por Ernesto Suárez; con ella celebrarán 41 años de hacer teatro.

Han pasado 41 años desde que Los Juglares iniciaron, en Guayaquil, un recorrido teatral marcado por la comedia.

A su antiguo mentor y fundador, el argentino Ernesto Suárez, deben el origen de un estilo que revolucionó el teatro en Ecuador con un lineamiento costumbrista a través de sus obras y personajes.

En honor a esas décadas cuando lograron posicionar el nombre de El Juglar –desde el ochenta al noventa–, los integrantes decidieron retomar sus inicios para volver a montar Banda de pueblo, de José de la Cuadra.

La historia se centra en la vida de un grupo de músicos que recorren varios pueblos costeros donde exponen su talento, pero, al mismo tiempo, sobreviven con esta profesión que no deja mucho económicamente.

Roosevelt Valencia, Medardo Goya, Luis Aguirre, Henry Layana, Isidro Murillo, Oswaldo Segura, Raúl Pintos, Augusto Enríquez, Giovanni Dávila y Marcelo Gálvez interpretarán a los instrumentistas de la peculiar orquesta.

Mientras que las actrices Sandra Pareja, Cecilia Caicedo, Carmen Espinoza, Elvira Carbo, Miriam Murillo y Azucena Mora serán los personajes que reforzarán escenas donde los acompañarán en procesiones, o como aquellas que rezan a sus enfermos, entre otras situaciones.

“Esta pieza es una parte de nuestra identidad y se enmarca dentro del realismo social, más o menos en la década de los treinta, al que pertenece este grupo musical de Guayaquil”, señala Elvira Carbo, quien tendrá varias intervenciones en ciertos episodios de la obra.

La actriz sostiene que la historia tiene una trascendencia escenificada en la sencillez de una época de la cual se rescata la vida del campo y la costa, más la presencia de la crisis de Ecuador que empuja a estos artistas a salir adelante con la música.

“En parte, este cuento trata de aportar a que los estudiantes conozcan obras emblemáticas de la narrativa ecuatoriana y que refuerza  su identidad”, agrega Carbo.

Luis Aguirre, director de comedias televisivas, también piensa que es relevante volver a adaptar esta pieza, por su aporte al desarrollo cultural del país.

“Lo considero uno de los montajes más profundos e importantes que tiene El Juglar porque, a pesar del tiempo en que la hicimos, sigue siendo representativa”, dice el actor que caracteriza a Manuel Mendoza, uno de los instrumentistas.

Por su parte, el intérprete dramático Marcelo Gálvez  recuerda que en la época que la estrenaron, le gustó el guion, por el grado de dificultad creativa y de producción.

“Es la pieza juglaresca que recuerdo con más cariño, por la previa investigación profunda en la que nos sumimos; por la forma en que el proceso nos reafirmó como grupo humano de arte, y porque creo que el público ecuatoriano merece más de la honestidad con que afrontamos un trabajo así”, manifiesta este artista escénico.

Esta reposición, que tendrá una escenografía minimalista, será dirigida por Augusto Enríquez, sin despegarse de una historia que se relaciona con la identidad folclórica a través de las vicisitudes que atraviesan sus personajes.

“De cierta manera es una referencia de lo que pasa con el artista nacional en cuanto a la necesidad de expresarse y no abandonar la afición por la música, muy parecido a lo que hemos hecho los de El Juglar en el teatro”, asegura este director y fundador de Kurombos.

Banda de pueblo no tendrá variaciones a la puesta inicial que dirigió el “Flaco” Suárez, como lo llaman sus pupilos; pues otra de las razones por las que la retoman es porque en noviembre la llevarán a Argentina para presentarla en homenaje a su maestro.

“Indudablemente la obra ha crecido en función a la experiencia de los actores, en la fuerza emocional y en el juego de los personajes, su dinámica y el dominio escénico”, certifica Enríquez.

Él también interviene en el rol de Cornelio, un adolescente que entrará a tocar el bombo, en reemplazo de su padre, quien ha fallecido.

La obra se presentará hoy, a las 20:00, en el Auditorio del Museo Antropológico de Arte Contemporáneo. (I)  

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