El gran maestro de la pintura Enrique Tábara fallece a los 90 años

Fue el último de 9 hijos y de adolescente vivía obsesionado con los colores de las mariposas.
26 de enero de 2021 07:47

El pintor guayaquileño Enrique Tábara murió este 25 de enero del 2021, a los 91 años, en su hacienda de Cuatro Mangas (Quevedo), dejando una huella indeleble en el mundo de la pintura. 

Luego de sus estudios primarios estudió en el taller de dibujo y litografía de la sociedad Filantrópica del Guayas, un año más tarde se matriculó en la Escuela de Bellas Artes.
En el Colegio Bellas Artes de Guayaquil conoció al alemán Hans Michaelson, cuya principal característica era pintar con gruesos pegotes de óleo. Michaelson era una de las influencias centrales de su obra.  Su primera exposición personal fue en 1952, con apenas 22 años de edad, en la Casa de la Cultura Núcleo del Guayas.

Tres años más tarde fue becado por el gobierno ecuatoriano para estudiar en España.En 1960 gana el II Premio Internacional de Pintura Abstracta celebrado en Suiza, firmó contrato con el marchante suizo Georges Kasper. Viajó a Suiza y se instaló en Morges. En 1961 participó de la exposición junto a Joan Miró, Salvador Dalí y Eugenio Granell. El año siguiente expuso en la feria de Nueva York. En 1964 regresó al Ecuador. Sus obras están en algunos museos de España y otros países del mundo.

Enrique Tábara (Guayaquil, 1930) confesaba desde su casa de campo en 2015, en el recinto Cuatro Mangas, en las proximidades de Quevedo, haber vivido una infancia feliz. Fue el último de 9 hijos y de adolescente vivía obsesionado con los colores de las mariposas. La pintura de Enrique Tábara ha estado influenciada desde siempre por el pasado, con las formas precolombinas que se expanden en las culturas indígenas de toda América Latina. Ha transitado por distintas etapas, pero desde el principio, desde sus primeras presentaciones, se planteó darle otra tónica a todo lo que hacía.



 

En un contexto en el que los mayores expositores del arte ecuatoriano hacían alusión al indigenismo y su realidad social, Tábara decidió no hacer indios.

Tábara se ha dedicado a su obra, ni siquiera ha tomado el control de la venta de sus cuadros, actividad que encargó a uno de sus 11 hijos hace algunos años para seguir pintando a solas. “Mi papá solo ha sido artista”, dijo.
Ni siquiera pidió denunciar uno de los 8 o 10 casos de plagio que registró anualmente su obra hasta 2015 por creer que se haría autopublicidad.

Nunca fue ni de izquierda ni derecha y en un documental presentado en la sala de cine del MAAC, en Guayaquil, trabajado por David Grijalva, Tábara confesó que siempre prefirió que unos pensaran que era de uno u otro bando. Él no se relacionaba con ninguno. También dedicaba tiempo a la poesía. Su autor favorito era Nicanor Parra.

Como un homenaje a su partida, la Cinemateca de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Guayas, puso a disposición de la ciudadanía el documental Enrique Tábara “EL GRAN ARTE”, de forma gratuita: