El ecologismo y el arte marcarán 4ª edición de TrueQué

- 04 de noviembre de 2018 - 00:00
Los residentes de varias nacionalidades -convocados en 2016- trabajaron sus propuestas en equipo y al aire libre.
Fotos: Cortesía

La convocatoria de residencia artística para artistas emergentes, activistas y gestores estará abierta hasta el 15 de noviembre. Esta edición se desarrollará en Ayampe.

Que los artistas no deban esperar la apertura de espacios para exponer, sino que puedan crearlos como una apuesta a la autoformación y autogestión, es parte de la propuesta de TrueQué.

Este movimiento de residencia que va por su cuarta edición abrió la convocatoria anual dirigida a gestores culturales, performers, entre otras personas relacionadas al arte, quienes convivirán por nueve días en una casa de retiro en Ayampe.

El artista Stephano Espinoza, fundador y organizador del proyecto, comenta que para este emprendimiento siempre les interesó irrumpir con el modelo profesionalizado del artista y pensar en este como un ente postdisciplinario, que le interese experimentar entre el arte, el activismo, la antropología, la investigación, el ecologismo, la política y otros temas de debate social.

Como ejemplo, Espinoza dice que el año pasado, en Playas, se efectuó como temática artística la conmemoración de los 20 años de despenalización de la homosexualidad en Ecuador.

La temática desarrollada por Monserrat Venegas, de Chile, sitúa al grupo en una práctica de procesos del revoque.

“Nos interesa que las personas vengan a la residencia no solo para aprender X Y Z, sino para que también compartan sus conocimientos con los demás y se vuelva un espacio de retroalimentación y construcción colectiva”, manifiesta este curador del primer volumen residencial.

Los organizadores darán una beca de 50%: una para residente ecuatoriano y otra para extranjero.

El trabajo entre artistas extranjeros con locales es lo que se sigue promoviendo. Los participantes suelen venir de Colombia, Chile, Argentina, República Dominicana, México, entre otros países, para desarrollar sus propuestas sociales, políticas y territoriales a través de técnicas y talleres.

La Coca y La Mota posan para la propuesta de la mexicana Lola Perla, artista lesbofeminista, en un ejercicio lúdico performático.

“No es un requisito, pero a muchos de los artistas que asisten les interesa también intercambiar conocimientos con personas que viven en la zona”, cuenta Espinoza sobre experiencias pasadas, en las cuales participaron niños, madres y diversas personas en Ayampe y Las Tunas.

Agrega que los despertamientos colectivos les han permitido procesar los materiales teóricos desde el movimiento y el cuerpo, además de que han generado un espacio lúdico más relajado entre los residentes.

“Dejamos el espacio de la cena abierto para que los residentes autogestionen comidas colectivas o salidas en grupos”, agrega. 

Trabajo grupal junto a personas de Las Tunas. Esta fue una  propuesta de Stephano Espinoza que los involucró en el diseño.

La naturaleza en esta edición

Naturalezas Híbridas: Fricciones entre arte y ecologismo es el nombre con el que denominaron a esta nueva edición para la convocatoria abierta hasta el 15 de noviembre.

Ana Rosa Valdez, curadora de arte contemporáneo, será la responsable del tratamiento de TrueQué Vo. IV basada en el análisis crítico de la relación entre arte y ecologismo, a través de las representaciones de la naturaleza.

“Creo que cuando el arte intenta comunicar una causa política se convierte en propaganda. Mi intención es problematizar esta situación, analizar de qué manera las prácticas artísticas pueden desarrollarse en diálogo con los procesos activistas, sin que por ello devengan en propaganda”, señala Valdez.

La curadora añade que los artistas podrán decidir libremente, sin temor a la censura, las imágenes u obras que representarán.

En cuanto a las charlas, se analizarán referentes de la historia del arte moderno y contemporáneo, además de las miradas ecológicas sobre naturaleza y cultura.  

“A manera de estudio de caso, presentaré una investigación que he desarrollado en los últimos años sobre las representaciones de la selva amazónica en el arte moderno y contemporáneo de Ecuador”, adelanta.

Ana Rosa Valdez comenta que intentará favorecer el proceso creativo de cada residente y que no se limitarán los temas o formas de trabajo de los participantes.

La residencia artística que durará nueve días tiene un costo de $ 200 para artistas ecuatorianos y $ 500 para los extranjeros. Los valores incluyen alimentación, materiales para crear y alojamiento. Se darán dos becas del 50% del valor de la inversión, una para residente nacional y otra para el participante extranjero. (I) et

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