La adrenalina del rock aceleró los ánimos en el Festival Plaza Stereo

- 24 de septiembre de 2018 - 00:00
El rock progresivo sonó al estilo de los músicos de la banda Fat Chancho (i). Don Bolo interpretó sus temas salpicados de criminal punk jazz (d).
Foto: Lylibeth Coloma / El Telégrafo

Las bandas Don Bolo, Fat Chancho, Zabandijas de la 18, ToniCamo, Armada de Juguete, Morfeo y el solita Ricardo Pita fueron los protagonistas del concierto que también tuvo folk, indie, jazz, funk, ska y más géneros musicales.

Un sol canicular pegaba sobre una gran tarima instalada en la explanada del Museo Antropológico de Arte Contemporáneo (MAAC), donde se ajustaba el sonido para las bandas protagonistas del Festival Plaza Stereo.

Don Bolo, Fat Chancho, Zabandijas de la 18, ToniCamo, Armada de Juguete, Morfeo y el solista Ricardo Pita protagonizaron -el sábado pasado- una jornada de creativa descarga interpretativa.

El rock experimental salpicado de indie, folk, acid jazz, funk, ska, hard y hasta grunge fue el plato principal de este evento regentado por la Fundación Rock del Lago, que en su décima primera edición volvió a apostar por la música independiente.

En esta ocasión sus organizadores invirtieron el monto que por tercera vez ganaron de los fondos concursables, que obtuvieron este año de la convocatoria del Ministerio de Cultura y Patrimonio.

El presidente de la fundación, Óscar Bonilla Noboa, comentó que es característico de esta iniciativa reunir a las familias guayaquileñas para que aprecien el estilo emergente de la música local.

A las 15:00, y con poco público frente al escenario, Don Bolo abrió el show rompiendo paradigmas. Sus músicos -vestidos con batas y blusones- interpretaron “La tía”, “La isla”, “Canchis canchis”, entre otras de su primer EP y del disco que estrenarán a finales de año.

El criminal punk jazz es el distintivo de esta banda integrada por Emilio Montenegro (bajo), José Hernández (batería), Tania Cortés (teclado 1), Xavier Vera (teclado 2), Johan Vallejo (saxofón) y Óscar Guamonde (sintetizador).

“Nuestra intención es hacer algo nuevo, diferente, pero principalmente que nos guste a nosotros”, dijo Montenegro luego de su intervención.

El turno de Fat Chancho llegó con su peculiar presentación de rostros cubiertos con máscaras de chanchos. Lo de ellos es el rock instrumental sin voces y sonaron con un profesional recurso melódico y rítmico, repitiendo compases, sin perder el hilo de la armonía.

“El chancho es como esta entidad que a través de nosotros intenta cómo colonizar más a la tierra (...) Fat Chancho no nos permite decir nuestros nombres, porque nos despojó de nuestras caras y su mensaje es cósmico”, manifestó uno de sus integrantes.

Al caer la noche, el número de espectadores aumentó a 250. La descarga de Armada de Juguete y Ricardo Pita emocionó a sus seguidores que hasta las 22:30 disfrutaron en este espacio al aire libre, cantando a todo pulmón y sin generar disturbios. (I) 

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