"La Academia ha dado una muestra de inclusión"

El director de Ratas, ratones y rateros y de Sin muertos no hay carnaval, dialogó con Diario El Telégrafo tras la invitación para formar parte del gran jurado de los premios Óscar.
03 de julio 00:00

Sebastián Cordero es un cineasta con 25 años de experiencia y director de largometrajes exitosos como Ratas, ratones y rateros, Crónicas, Europa Report, Rabia, Pescador y Sin muertos no hay carnaval.

Se manifiesta sorprendido y considera que la  invitación que ha recibido de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas es un reconocimiento al trabajo que hace en Ecuador y además una muestra de inclusión y diversificación de dicha organización.  

¿Qué significa este reconocimiento para usted?

Primero no me lo esperaba, pero en los últimos años la Academia está con una política de diversidad y de inclusión y cada año hace una invitación grande a bastante gente. En este año son más de 800 nuevos miembros, suena bastante, pero al ver la lista de directores y categorías son profesionales que admiro y respeto muchísimo y es un honor.

¿Cómo fue que se enteró de la noticia? 

Fue con el comunicado de prensa, no se contactaron conmigo antes, recién lo hicieron hoy (el miércoles). Fue una gran sorpresa porque lo leí, empecé a recibir llamadas y mensajes de amigos de otros países que están en la Academia porque me pasaron un WhatsApp con el link y cada vez llegaron más y más mensajes.             

¿Por qué fueuna “gran sorpresa”?                  

Porque al ver la lista de los invitados, varios son personas que en los últimos dos años han sonado mucho y yo en los últimos tres años no he estado activo en Estados Unidos. Más bien estuve concentrado aquí en Ecuador y con otros proyectos, haciendo hasta teatro, pero eso me impresiona porque significa que es por toda la carrera, no por la última película o producción.  
 

¿Cuál será su trabajo ahora con la Academia?

Voy a ser un miembro votante que igual participará en la votación de los premios Óscar. Somos más de 9.000 miembros, entonces mi participación es pequeña pero es contada. La verdad es que yo mismo me estoy empezando a enterar de los detalles, tampoco tenía tan claro todo.

¿Cómo influye esta integración en sus futuros proyectos?

Creo que un reconocimiento siempre ayuda, pero finalmente sostengo que va a la par con los proyectos que uno tenga y no siento que en este momento me abre más puertas, pero sí le da más legitimidad a todo lo que se hace de cine.

¿Cómo toma esta oportunidad que le da la Academia?

En mi caso, soy un cineasta que de alguna forma apunta a dos direcciones: por un lado, sí me interesa tener una carrera internacional en el cine mundial. Por otro lado, he valorado y no he dejado de darle mucha importancia al cine en Ecuador y ayudar a que, igual, la industria local siga creciendo.

¿Este premio refleja la calidad de producciones en el país?

El hacer una película no es fácil, es un proceso de años y es lo que toma, finalmente hay que seguir construyendo con un trabajo tras otro y que sean muy diversos. Y eso requiere de apoyo de infraestructura y de muchas cosas, entonces es importante darle el valor que merece.

¿Qué tan difícil es hacer cine en Ecuador?

Siempre ha sido difícil y aunque en los últimos años hay más apoyo, lo que se ha logrado es mucho y no hay que desmerecerlo. Pero ver que alrededor del mundo las instituciones se están esforzando para desarrollar  la cinematografía en lo más que se pueda, dan cuenta de la importancia que tiene el cine para la cultura de cada país, su identidad, y sus ganas de darse a conocer hacia afuera. Siento que aquí nos quedamos bastante cortos.

¿Qué falta por hacer para que se valore mucho más el cine nacional?

Es una pregunta muy amplia, ese es mi sueño y el de muchos, de que los proyectos que nacen tengan su aprecio y apoyo. Son muchas cosas dentro de la ecuación. Se necesitan proyectos novedosos que lleguen al público y se interesen por la producción de aquí y no solo por las de Hollywood y las de terror, aunque parece que estamos tan conectados por el internet y todo es como que viven en una burbuja muy pequeñita y hay que abrir esa burbuja.

¿En qué proyectos está trabajando?

No me gusta entrar en tantos detalles, pero hay que replantearse todo. Tengo serias dudas de que filme mi próximo largometraje en este 2020 y ojalá sí en 2021. También tengo otro proyecto que si todo va bien se filmará el próximo año. Claro que el tema de la pandemia y la situación que vivimos está cambiando todo.

¿Trabaja en alguna  colaboración?

Sí, en la segunda película de Alfredo León que se llama Sumergible, que el plan era estrenarla en este año, pero con lo que estamos viviendo vemos cuál sería la mejor manera, porque estamos esperando acerca de cómo y cuándo van abrir las salas.
También estoy con una película peruana que ya se filmó y está en posproducción.  Y, bueno, siempre me estoy moviendo. (I)