En "Los abismos", novela ganadora del Premio Alfaguara, Pilar Quintana desacraliza la maternidad

La escritora colombiana también es autora de "Caperucita se come al lobo".
21 de enero de 2021 13:58

La escritora colombiana Pilar Quintana, galardonada este jueves 21 de enero con el Premio Alfaguara de novela 2021 por Los abismos, considera que actualmente hay "una especie de revolución literaria" de autoras que cuentan la maternidad "desde lugares que no se habían contado antes", desmitificándola.

Es lo que hace Quintana (Cali, 1972) en Los abismos, la novela que presentó al Premio Alfaguara y que ha sido elegida por mayoría del jurado, en la que hace una reflexión sobre "qué pasa con las mujeres que fueron madres por la imposición social", afirma la autora en una entrevista con Efe.

El jurado ha destacado que la novela ganadora "se adentra en la oscuridad del mundo de los adultos a través del punto de vista de una niña que, desde la memoria de su vida familiar, intenta comprender la conflictiva relación entre sus padres".

Una novela que tiene como telón de fondo el estrecho universo femenino formado por mujeres acomodadas a su vida que no pueden romper con una educación de otro tiempo, una historia "poderosa" escrita con una prosa "sutil y luminosa", según el jurado.

"Las mujeres de mi generación tuvieron la oportunidad de decidir si querían ser madres o no porque casi todas somos profesionales, pudimos decidir qué queríamos hacer con nuestras vidas. Pero las mujeres de la generación de mi madre, no. Solo algunas estudiaron pero el mandato social era que se casaran y fueran madres. Estaba mal visto si escogían una carrera y no formaban una familia", explica la autora.

Los abismos está narrada por una niña cuya madre, si hubiera tenido la oportunidad de elegir, quizás no hubiera decidido ser madre, sino que hubiera desarrollado su vida de otra manera, añade Quintana. Y desde ese punto de la infancia en el que se empieza a perder la inocencia, la menor sospecha que quizá no fue deseada.

Cuando empezó su carrera como escritora, rememora Quintana "había ciertos temas que no le parecían importantes a la literatura porque eran temas de mujeres, como la maternidad. No se decía abiertamente pero estaba en el aire y ahora la literatura está reivindicando esos temas, algo que es maravilloso".

La forma de contar y lo que cuentan es diferente, señala Quintana, que cree que lo que están haciendo las escritoras hoy en día es "desmitificar la maternidad, desacralizarla", contarla desde su complejidad.

"Yo siento que nuestras madres y nuestras tías nos engañaron porque cuando hablaban de la maternidad la pintaban como la cosa más maravillosa que le podía pasar a una mujer. Pero no se hablaba de las dificultades, de su lado oscuro", dice Quintana, que asegura como madre que su hijo "fue el niño más deseado y más buscado del mundo pero la maternidad tiene bemoles, tiene aristas y grises y no es solo luz y maravilla".

Pilar Quintana confiesa que es una autora que reescribe "obsesivamente" y lo hizo especialmente con esta novela por la dificultad de encontrar el tono y el punto de vista de una niña, sobre todo porque los niños "tienen inocencia pero se dan cuenta de todo y quizás no pueden poner en palabras lo que les está pasando".

Los abismos a los que se refiere el título de la novela son literales y geográficos, -transcurre parte de ella en una finca en la montaña sobre un abismo- pero también son los abismos "interiores y en la familia".

"Nadie sabe lo que pasa en el interior de una familia, ese es el gran abismo sobre el que explora la novela", concluye.