La exposición -fagia reúne a diez artistas y cuatro curadores jóvenes

- 30 de mayo de 2018 - 00:00
Los curadores de la exposición son Nicolás Saavedra, Luis López, María del Carmen Ordóñez y María Emilia Contreras.
Fotos: Álvaro Pérez / EL TELÉGRAFO

La muestra se presenta en el reinaugurado Cuarto de Proyectos del Centro de Arte Contemporáneo de Quito. Son obras de algunos graduados de la carrera de Arte y del minor en Fotografía de la Universidad San Francisco.

Atravesados por inquietudes relacionadas con la identidad, el territorio, el feminismo y el cuerpo, diez artistas jóvenes de la Universidad San Francisco de Quito presentan sus obras en diversos formatos y tamaños en la muestra -fagia.

Anaís Córdova-Páez, Estefanía Montenegro, Gabriela Cerda, Gabriela Moyano, Ilaria Rapido, Juan José Geller, Mayra Hidalgo, Paola Gómez Witt, Luisa Osejo y Clío Bravo se han agrupado bajo una idea –fagia– que implica digerir elementos de su realidad para transformarlos en piezas críticas sobre su entorno. 

Nicolás Saavedra, un joven cocurador de este trabajo junto con Luis López, María del Carmen Ordóñez y María Emilia Contreras, comenta que en esta exposición se juntan “proyectos similares respecto a la idea del ser, y cómo el individuo puede ser devorado o entendido de diferentes maneras. En la muestra tenemos nueve mujeres y un hombre, que normalmente es al revés. Y eso también habla mucho de lo que es -fagia: una invasión de mujeres que consumen, digieren y escupen al ser”.

La muestra estará abierta hasta este fin de  semana.

“Es una exhibición que  busca entender al cuerpo y cómo se lo captura. En ese sentido hay muchos discursos involucrados. Está muy presente la identidad femenina que es, quizás, lo que más se explora, ya sea desde los problemas alimenticios con el trabajo de Gabriela Moyano, o desde la historia del arte con la pieza de Clío Bravo”, añade María del Carmen Ordóñez.

-fagia es un proyecto de la carrera de Artes Contemporáneas de la Universidad San Francisco y se exhibe en el Cuarto de Proyectos del Centro de Arte Contemporáneo (CAC), un programa de  vinculación con la academia y formación para artistas universitarios y egresados.

El Cuarto de Proyectos nació del área de investigación del CAC en 2014 y se concibió como un espacio para agrupar a estudiantes y profesores de carreras de arte, historia del arte, curaduría, entre otras.

“Pero el objetivo es que el Cuarto sea un lugar para la reflexión y no solo para la exhibición. Es un espacio para dar talleres, activar discusiones, presentar portafolios”, precisa Belén Santillán, coordinadora del CAC.

Los artistas que exponen son nueve mujeres y un hombre: Anaís Córdova-Páez, Estefanía Montenegro, Gabriela Cerda, Gabriela Moyano, Ilaria Rapido, Juan José Geller, Mayra Hidalgo, Paola Gómez Witt, Luisa Osejo y Clío Bravo.

Eduardo Carrera, curador de la institución, agrega que el Cuarto de Proyectos “es un sitio para la profesionalización de los estudiantes y para que los profesores universitarios pongan en difusión sus investigaciones”, como lo hicieron el anterior año Pamela Cevallos y Manuel Kingman de la Universidad Católica, quienes compartieron su estudio sobre el arte ecuatoriano en los años 90.

Devorar para entender
-fagia se exhibe en dos salones del CAC y, en el primero, agrupa la obra de Luisa Osejo (Reconstruyendo memorias: diversidades del sexo) y Gabriela Moyano (ST).

Osejo presenta una serie de fotografías de genitales que se ubican en una frontera indefinida y que cuestionan la construcción heteronormativa de la sexualidad. A estas imágenes se suma otra serie de esculturas de papel hexagonales, que fueron construidas a partir de los relatos de esas personas cuya identidad es evanescente.

Moyano recrea a través de tres planchas grandes de metal –en las que destacan los tonos negros y grises– una suerte de diario personal en el que expone sus desórdenes alimenticios. El color y el volumen de esta obra son opresivos, como también lo son los mecanismos de disciplinamiento social.

En la siguiente sala de -fagia resalta el formato fotografía. Estefanía Montenegro -a partir de poemas de Nicanor Parra, Alejandra Pizarnik, Roberto Juarroz y Alfonsina Storni- recrea en imágenes  fronteras metafóricas.

Gabriela Cerda explora en fotografías la configuración de la identidad femenina, una que se revela sumisa, complaciente para ciertos imaginarios y estructurada desde una mirada patriarcal. Juan José Geller, en cambio, trabaja con una serie fotográfica en la que indaga la maduración sexual masculina durante la pubertad y cuestiona los mandatos de la masculinidad dominante.

Paola Gómez Witt expone Narcisa, un ensayo sobre la visión de uno mismo en relación a la mirada del mundo virtual sobre nosotros. Anaís Córdova-Páez investiga la forma en que desaparecen de la historia las mujeres, tomando como caso la violencia simbólica que sufrió la primera médica cirujana de Ecuador, Cecilia Castro.

Mayra Hidalgo explora la potencialidad sustentable de los espacios deshabitados en Quito e Ilaria Rapido reflexiona sobre la familia. Clío Bravo, finalmente, cuestiona la configuración masculina de la historia del arte. (I)

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