Todo cuesta menos de la mitad en la famosa Zona Libre de Colón

29 de junio de 2019 00:00

Luisa, una guía turística ecuatoriana, radicada en la ciudad de Panamá, advierte en el bus: “vayan con tiempo al baño. Que en la Zona Libre Colón no hay”.

Ella, en el trayecto, explica algo que es difícil de entender para los extranjeros que acuden a ese espacio comercial. “No hay baños, pero pueden comprar lo que sea”, informa. Camino al lugar no hay muchas paradas, así que es obligatorio aprovechar la gasolinera de paso.

La Zona Libre es un área de Panamá donde se pueden adquirir todo tipo de productos libres de impuestos. Las calles grises contrastan con las grandes y coloridas pancartas de cadenas de ropas y aparatos electrónicos de marcas internacionales. Ocho horas no son suficientes para comparar los disímiles precios.

Una de las primeras reglas que sugieren a los turistas es cotizar por un mismo producto en diversos sitios, pues hay diferencias de valores (también puede haber piratería). Aunque tampoco hay que quedarse en un solo local o caminar sin rumbo (siempre se pierde alguien).

Así unos zapatos deportivos originales pueden encontrarse desde $ 50. Una computadora personal se puede conseguir a $ 400 y un perfume de marca para hombres en $ 40 (todos esos productos en los malls ecuatorianos ascienden al doble del valor).

En algunos locales, cuando ya se tiene confianza con el dueño, hay ofertas: dan un obsequio, hacen una rebaja y hasta prestan el baño secretamente.

El sitio, más que un espacio turístico, se asemeja a una bodega gigante. De allí que no hay comedores ni patios de comidas como en un mall. Pero allí sí hay carretillas de hamburguesas y hot dogs que permiten calmar el hambre hasta el retorno a la ciudad, que regularmente es en la noche.

La guía sugiere revisar bien lo que se compra, pues no hay como regresar a realizar devoluciones. (I)

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