Y comenzó el centenario

24 de noviembre de 2011 - 00:00

Cuando falta un poco más de dos meses para que el Ecuador todo conmemore el Centenario de la Hoguera Bárbara encendida por la derecha el 28 de enero de 1912, en Quito se han dado ya los primeros pasos para la recuperación de la memoria histórica relacionada con la macabra fecha que horrorizó entonces al continente y al mundo. Entre esos pasos figura la inauguración del Rincón de Lecturas Alfaristas, realizada el 22 de noviembre en la Biblioteca Parque El Ejido, justo a pocos metros donde fueran ultrajados y quemados los restos del General Eloy Alfaro y sus tenientes.

En  la ocasión se dieron cita sendas delegaciones de institutos educacionales creados en el ámbito de la revolución que condujera el Viejo Luchador de Montecristi, tales como  el colegio Mejía, el Normal Manuela Cañizares, el colegio militar Eloy Alfaro, el Juan Montalvo. El acto fue organizado por el colectivo creado al efecto, del que forman parte el Gobierno Provincial de Pichincha, la Casa de la Cultura Ecuatoriana, el Ballet Nacional, el Colegio de Periodistas de Pichincha, la agrupación de descendientes de los 7 mártires sacrificados en la fecha, la Asociación de Danza, los mencionados planteles, entre otras instituciones y sectores.

En la oratoria desplegada ese día se subrayaron aspectos esenciales, como el hecho de que el asesinato colectivo de los líderes alfaristas marcó una suerte de impunidad permanente de los crímenes del Estado ecuatoriano, o que han sido apoyados y solapados desde el Estado, tales como la masacre obrera del 15 de noviembre de 1922 en Guayaquil; la masacre de Aztra en 1977, los asesinatos de Fybeca, las matanzas de estudiantes, la muerte de los hermanos Restrepo, etc., etc., hechos sangrientos que hasta la fecha han permanecido en la impunidad, a los que bien pueden agregarse las maniobras ejercidas por la derecha, la seudoizquierda y los grandes medios privados para dejar sin juicio ni castigo a los autores del fallido golpe de Estado del 30 de septiembre de 2010. Esto sirvió de base para sostener que el Centenario de la Hoguera Bárbara debe ser ocasión para que todo el año 2012 sea declarado el año de la recordación alfarista y de lucha contra la impunidad; un año donde particularmente se movilice y actúe la juventud ecuatoriana, que debe ser ampliamente ilustrada sobre estos capítulos fundamentales de la historia nacional.

En la mencionada oratoria se destacó también el rol heroico de las mujeres alfaristas, tanto las destacadas, como la “Ñata” Gamarra, de Los Ríos; como las anónimas guarichas y chapulas que acompañaron a las montoneras y combatieron y murieron por la causa revolucionaria. Se remarcó en el hecho de que la historia oficial siempre ocultó el trascendental papel de las mujeres alfaristas.  Igualmente se resaltó la circunstancia de que los nombres de los mártires, salvo el del General Alfaro, han sido deliberadamente ignorados por representar el pensamiento más radical de la Revolución del 5 de junio de 1895, exaltándose ahora especialmente el nombre de Luciano Coral, periodista, pensador y combatiente.

En suma, la inauguración del Rincón de Lecturas Alfaristas, abierto a todo público, que fuera espléndidamente culminada con números de ballet y danzas latinoamericanas, abre las puertas de lo que será un luminoso Centenario de la Hoguera Bárbara.