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Ecuador/Mié.2/Dic/2020

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¿Vuelve Octubre?

29 de octubre 00:00

Durante este mes, las calles capitalinas empezaron a resonar con la acústica propia de la protesta popular. Hubo actos varios de rebeldía, incluido el intento de destruir uno de los controversiales monumentos que se erigen en las calles del Quito diverso, lo cual fue repudiado por muchos, y defendido por pocos. Luego del fallido evento, la ciudad poco a poco vuelve hacia lo mismo, a su extraña cotidianidad, ahora marcada por la pandemia.

Aquella sorprendente capacidad de acostumbramiento de los capitalinos es un reflejo de un comportamiento de todos como nación. Asimilamos epidemias, crisis sociales e institucionales, destrucciones por eventos naturales y quizás todo sacudón que se nos ponga en frente. Ningún remezón tuvo la capacidad de hacer que busquemos salir de las zonas individuales de confort.

El ecuatoriano, en su conciencia colectiva, se ha acostumbrado a vivir en una sociedad llena de problemas, frente a los cuales, perdimos el interés de cuestionar. El mayor de esos males, que habita en las bases mismas de nuestra estructura de país, es la perversa desigualdad.
Las calles de los centros poblados se llenan cada vez más de gente sin empleo, quienes, pensando que van a poder llevar un pan a la mesa de su familia vendiendo algo en la calle, terminan muchas veces siendo extorsionados por pandillas que los utilizan para sus fines. La crisis es cada vez más evidente con su peor cara: la pobreza extrema.

Mientras eso sucede, los vehículos de las clases más pudientes pasan deprisa, muchas veces con conductores molestos por el exceso de gente en los semáforos. Madres con bebes en brazos y niños con lágrimas son cada vez más frecuentes las esquinas. En ciertos casos, motivados por la necesidad; en otros, se suma además la violencia de algún gañán que controla la labor desde una distancia prudente.

¿Volverá Octubre? Por supuesto que sí. El sentimiento generalizado regresará, con las clases populares hartas de la indiferencia de las clases más pudientes, acostumbradas a presumir; o de los políticos que dicen representarlos solo para robar. Estará de vuelta, como lo hace siempre en todas esas sociedades en donde quienes más tienen prefirieron defender su acumulación, confiados en su aparente poder, en lugar de trabajar por construir una sociedad menos desigual. Que no quepa duda, octubre volverá. (O)