El Telégrafo
El Telégrafo
Ecuador/Sáb.10/Abr/2021

Columnistas

Tendencias
Historias relacionadas
Fausto Segovia Baus

Verdad, libertad y responsabilidad

08 de julio de 2020 00:00

En un curso de periodismo dictado por el profesor Javier Restrepo, periodista, escritor, editor de varios periódicos colombianos, y uno de los académicos más relevantes de América Latina, confesó haber realizado una investigación sobre los códigos de ética periodística del mundo. El universo investigado fue 60 códigos de ética. Y uno de los hallazgos más importantes fue la identificación de tres principios básicos del periodismo: verdad, libertad y responsabilidad.

Hoy que se ha puesto en tela de duda este patrimonio moral del periodismo, vale la pena reflexionar sobre estos principios, que sirven de ideales y en ocasiones de referentes, que todo periodista y todo medio tienen el deber de cumplir y hacer cumplir.

“La verdad os hará libres” dijo Cristo, cuando fue interpelado por el poder. Pero, ¿qué es la verdad? Aristóteles, creador de la Lógica, antepuso a la verdad, la falsedad. Por lo tanto, hay juicios verdaderos y juicios falsos o mentirosos. Lo verdadero es lo que más se acerca a la esencia, a la naturaleza de las cosas, a su propia identidad. La verdad, entonces, es lo que es, empero, la aprehensión del ser no es fácil, porque debe ser conocida por los sujetos, que son finitos y contingentes. La verdad es rigurosamente objetiva, pero humanamente es intersubjetiva y relativa.

La libertad es la otra cara de la verdad. Es la opción de elegir, de mirar la realidad e interpretarla, de asumir mediaciones y contrastarlas o verificarlas antes de comunicarlas. La libertad de expresión es inherente a la búsqueda de la verdad. Y sin libertad no hay responsabilidad posible. La verdad, la libertad y la responsabilidad son valores que se integran y complementan. Estos valores se fortalecen en la democracia.

Javier Restrepo dio una lección de honestidad intelectual, cuando subrayó que ningún código de ética es válido, por más que esté escrito y aprobado, si no hay respeto a la vida y al modo de pensar diferente. Los límites están allí: la verdad absoluta no está en el Estado ni en los medios, sino en la capacidad para crear mediaciones responsables, que tengan como objetivos la defensa de la persona humana y sus derechos fundamentales. La democracia es pluralidad y descansa necesariamente sobre la verdad, la libertad y la responsabilidad.

¿Qué opina usted? (O)

Las más leídas