Unidad y paz

- 09 de mayo de 2018 - 00:00

Ecuador unido por la paz rechazó la agresión del narcoterrorismo, que algunos buscan confundir tendenciosamente con la guerrilla de las FARC, que surgen desde el asesinato en 1948 del líder político progresista Eliécer Gaitán, con la cual Colombia suscribió un acuerdo de paz, apoyado por Cuba y toda la región.

Los guerrilleros tienen objetivos políticos. Quienes degeneran en narcotraficantes o se dedican al bandalaje, dejaron de serlo y hay que combatirlos.

En Ecuador, la inmensa mayoría ha apoyado a AP y la Revolución Ciudadana en 15 años de elecciones consecutivas; decidió que el cambio es democrático y pacífico, es un territorio de paz y lucha por ella, ojalá que con la más amplia unidad, y que los enemigos del progreso no interfieran en esta vía.

Lo que al momento lo amenaza es el terrorismo de los narcotraficantes, que buscan criminalmente que sea parte de la red mundial de este sucio como rentable negocio, que tiene al mercado norteamericano, el mayor del mundo, como su base fundamental.

Colombia y México son los países responsables principales. Sus autoridades no han enfrentado el problema con eficiencia; y más bien han impulsado la penetración militar extranjera, como la base de Manta, en el marco del ineficaz Plan Colombia. Ecuador no volverá, por mandato constitucional, a involucrarse, su suelo no puede ser utilizado por bases militares extranjeras, como sucede con nuestro vecino.

El país entero ha reaccionado consciente y firmemente frente a la agresión terrorista y los asesinatos cometidos, y espera resultados claros con sus investigaciones.

El pueblo mostró solidaridad y adhesión plena a las autoridades e instituciones vinculadas a nuestra defensa. Está decidido a rechazar por todos los medios a que Colombia consolide el endoso de su conflicto.

Recordemos que los cultivos de coca en su territorio han crecido en sumo grado. Apoyamos toda iniciativa para fortalecer a las FF.AA. y Policía Nacional e innovar las políticas, tácticas e inteligencia requeridas y esenciales para enfrentar el conflicto, requiere apoyo solidario externo, siempre en el marco de defensa y respeto de nuestra soberanía. (O)