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Ecuador/Sáb.8/May/2021

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Simón Zavala Guzmán

Un punto de partida

23 de abril de 2021 00:00

En Ecuador  cada cuatro años refundamos el país y como se dice popularmente “borra y va de nuevo”. Y así, de esperanza en esperanza y de frustración en frustración cada cuatro años, iniciamos un punto de partida para continuar nuestra historia caminando con la convicción de que hay que sobrevivir a cómo dé lugar sin que importe el no tener una brújula que nos guíe al destino que nos merecemos.

El 24 de mayo se posesionará el nuevo presidente de la República Guillermo Laso y, tendremos un nuevo punto de partida. La diferencia con los anteriores es que estamos, como nunca, frente a un país quebrado económicamente y con una deuda externa altísima para el rango de nuestra economía, con altos niveles de corrupción en casi todos los estamentos institucionales, con el mayor porcentaje de pobreza de nuestra historia, con un panorama de gobernabilidad sumamente espinoso en el que, los acuerdos se hacen imprescindibles, con una población joven que reclama educación y fundamentalmente posibilidades de subsistencia mediante empleo y trabajo; con una obligación ética y jurídica de recuperar los miles de millones de dólares que una cúpula de delincuentes nos robó a los ecuatorianos; y con un gran clamor de justicia y sanciones para quienes son los responsables del atraco,  las muertes,  los desaparecimientos y  las persecuciones del período correistas. Prohibido olvidar.

Pese a todos estos grandes obstáculos, se hace necesario tender puentes y arrimar los hombros para salir adelante. Todos o casi todos. No es el momento, ni en Ecuador ni en el mundo, de posiciones ideológicas y de divisiones políticas. No existen ya derechas ni izquierdas. Esos eufemismos son hechos del pasado que cayeron con el Muro de Berlín. El próximo mundo, que está ya tocándonos la puerta, es y será el mundo líquido, de la digitalización, la robótica y de los sistemas de información. En ese mundo no hay ideologías. Y hay un nuevo orden mundial económico diseñado. Por ello, en nuestro país es el momento de luchar por solucionar los problemas que nos afectan como sociedad y de que sean llamados los más talentosos, los más inteligentes, los más capaces, para asumir, con pensamiento, argumentos y razones, las ideas para la reconstrucción del país y para que de una vez por todas se establezca un plan de vida a largo plazo. Eso es lo que necesitamos para sobrevivir como país.