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Ecuador/Mar.3/Ago/2021

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Juan Carlos Morales

Un “patriota” en el Capitolio

14 de enero de 2021 00:00

Junto a miles de “patriotas”, el autodenominado Shaman Q irrumpió en el Capitolio de Washington con una lanza de seis pies, cuernos de búfalo (cuestan 249 dólares en eBay y son típicos de la cultura sioux), pintarrajeado el rostro y lanzado alaridos para reclamar sobre el supuesto fraude contra Donald Trump.

Ahora se sabe que es un actor fallido cuyo nombre es Jacob Angeli Chansley, de 33 años. Esta suerte de Daniel Boone, en versión patán, vive con su madre, de 56 años, desde que fue desalojado de un apartamento de Phoenix tras adeudar 1.200 dólares de arriendo, según revela el Daily Mail. Se describe a sí mismo como un “Maestro de locución y actuación”, y afirma ser “capaz de interpretar más de 30 voces diferentes y numerosos acentos”, pero nadie le ha contratado. Lo que le hace notorio es que pertenece al movimiento conspirativo QAnon, creado en 2017 por un “gurú” afecto a los enigmas.

“QAnon es el término en general para un extenso conjunto de teorías de conspiración de internet que alegan, de manera falsa, que el mundo es gobernado por una camarilla de pedófilos adoradores de Satán que están conspirando en contra de Trump y al mismo tiempo operan una red global de tráfico sexual de menores”, señala el New York Times. Además de sus creencias sobre los ovnis y negar el 11-S, hay que decir que son grupos de supremacistas blancos, ultraconservadores, racistas, xenófobos y demás dislates.

Una imagen queda: el policía afroamericano Eugene Goodman intentando detener a la turba y después corriendo por los pasillos, perseguido por furibundos lunáticos con banderas confederadas, las mismas de la Guerra Civil del siglo XIX. Para entender todo esto –no hay que olvidar que el vicepresidente Mike Pence es un acérrimo cristiano- hay que regresar a las ideas milenaristas de esas caravanas de utopistas blancos quienes fundaron lo que hoy es el país de Trump y sus 70 millones de votantes, quienes viven como si los “indios” estuvieran a punto de atacar sus carromatos. El charlatán Shaman Q es solo la punta del iceberg y le espera años en la cárcel, aunque seguro Hollywood le hace una película con doble.

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