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Juan J. Paz y Miño C.

Último 'thriller' sobre Ecuador

06 de noviembre de 2017 00:00

El reciente libro de O. Hurtado, Ecuador entre dos siglos (510 págs.), anuncia completar la trilogía junto a Dos Mundos Superpuestos (1969) y El poder político en el Ecuador (1977 - que identificaré como PPE). La obra tiene fundamentación histórica y rigurosa investigación empírica. Ello le diferencia de varios estudios publicados sobre el país, que carecen notoriamente de esos ejes.

Sin embargo, el nuevo libro está lejos de PPE –que fue trabajado con otra mentalidad y prescindiendo del marxis- mo-, ya que tiene más continuidad con Dictaduras del siglo XXI (2012), otro best seller de Hurtado, y se aleja de su superficial obra Las costumbres de los ecuatorianos (2007).

A diferencia de PPE, que utilizó la más amplia bibliografía ecuatorianista, la nueva obra cita una bibliografía selectiva y reduccionista: ni se nombra a la mayoría de autores que han escrito sobre diversas realidades del país desde 1975 hasta 2017, que es el período bajo estudio. No sé si se los desconoce. Pero esa selectividad sirve para comprobar una serie de ideas preconcebidas, lo cual resta a la obra de la seriedad analítica y de la objetividad científica que demostró PPE.

Casi todos los consultores iniciales del borrador del libro, a quienes Hurtado agradece, pertenecen a la misma línea de visión de la realidad que subyace a los contenidos centrales de la obra, redactada con aire académico y nada retórico. Así como la hacienda fue la guía conceptual y teórica de PPE, en la nueva obra son la democracia y el desarrollo. Y para seguirlos se integran cuatro temas: 1. La economía, 2. La sociedad, 3. La política, 4. Las ideas, y una Reflexión final.

Me interesó el trato de la economía, que describe el crecimiento, la deuda, las crisis y el desarrollo. Hurtado considera que su gobierno, a diferencia de otros, sí supo lo que había que hacer, incluida la “sucretización”, que, según el autor, salvó a las empresas y al país. Pero el estudio está atravesado por la idea de que la economía de mercado y libre empresa (capitalismo puro) es la que adquirió significación y cambió al país. Dice que ese proceso fue cortado por los gobiernos de Palacio y particularmente de Correa (aludido recurrentemente), con quien el Estado se impuso más por razones ideológicas y populistas que económicas, siguiendo así un modelo que reñía con el mundo y frustraba el desarrollo ya logrado por otros países latinoamericanos. Hay, por consiguiente, una escondida defensa del neoliberalismo, revestida con datos ajustados a sus ideas preconcebidas, que se presentan como análisis “objetivo”.

También tiene particular interés la parte dedicada a la política. Es cierto que existe una dialéctica entre democracia y autoritarismo. Para Hurtado, el quiebre definitivo llegó con el gobierno de Correa, quien, apenas ocupó la presidencia, “tomó providencias para echar abajo el orden democrático” (p. 316). Allí está el eje de su visión.

Si PPE fue tildado en su época como obra de un “comunista camuflado”, no dudo que el nuevo libro tendrá una avalancha de felicitaciones de las derechas políticas, económicas y mediáticas. (O)