Traspaso de poder de Putin... a sí mismo

17 de enero 00:00

En la montaña más alta de Rusia, Elbrus, en el Cáucaso, en las profundidades del metro o en las fachadas de los edificios altos de Moscú, la imagen de Vladimir Putin se hizo omnipresente el 15 de enero.

Ahora está claro por qué era tan importante garantizar la audiencia: en su discurso sobre el estado de la nación, el presidente ruso anunció una profunda reforma constitucional que, por primera vez, describe el camino para mantenerse en el poder tras el fin de su mandato en 2024.

Fue una “sorpresa”, por la que los observadores estaban esperando, sin embargo, hace algún tiempo. Es, sin duda, un terremoto en la política interna rusa. La renuncia del gobierno de Dmitry Medvedev, unas horas más tarde, refuerza esta impresión. Rusia no tiene tiempo que perder, declaró el presidente Putin al comienzo de su discurso ante la Asamblea Federal de Rusia.

Como se esperaba, el jefe del Kremlin dedicó la mayor parte de su alocución a promesas sociales. Sin embargo, la verdadera razón de la prisa de Putin es su propio futuro: está posicionándose para resolver el llamado “problema de 2024”. Así se habla en Rusia sobre cómo Putin podrá permanecer en el poder después de que su mandato actual haya expirado. Según la Constitución rusa, tras dos mandatos de seis años, Putin no debería poder postularse nuevamente.

Putin propuso que los futuros candidatos presidenciales cumplan criterios como, por ejemplo: haber vivido en Rusia durante al menos 25 años y no tener ninguna otra nacionalidad. Esto está claramente dirigido a excluir a políticos de la oposición en el exilio, como Mijail Jodorkovski. También los ministros y parlamentarios deberían tener solo la ciudadanía rusa, supuestamente, para que Occidente no pueda chantajearlos.

Este nuevo sistema abre dos caminos para Putin: podría, como ya hizo entre 2008 y 2012, convertirse en primer ministro. O hacerse elegir a la cabeza de otro órgano, en este caso, el Consejo de Estado, cuyos poderes pretende ampliar en esa nueva Constitución. Lo seguro es que no piensa renunciar al poder. (O)

* Tomado de DW