Taita no es quichua, viene del latín

- 27 de noviembre de 2018 - 00:00

Muchos habitantes de los Andes, quichuahablantes o hispanohablantes que sienten la influencia de la lengua indígena en el español, piensan que nuestra palabra “taita” (padre) es un préstamo del quichua. Pero es al revés. Originalmente, el quichua tenía la palabra “yaya” para designar al padre.

Pero luego tomó un préstamo del español, quizá por el mayor respeto que merecía el padre en una sociedad machista o por temor al taita cura. El respeto era de antes, porque ahora se usa en el habla diaria. Por ejemplo, un adolescente advertirá a sus amigos antes de entrar a su casa: “Mi taita es jodido”.  

A veces nos confunden las similitudes. Un alumno mío, un gringuito que estudiaba español, de la Universidad de Georgetown, creía que taita provenía  del inglés “Dad”. Taita o tata se usa en España y en Hispanoamérica, aunque con ciertas diferencias. En Quito, había el taita cura; en Buenos Aires, el taita del bandoneón (uno es autoridad, el otro es experto). Por eso cantaba Atahualpa Yupanqui: “Tata Dios me está llamando…”.    

¿De dónde obtuvo el español esa palabra? De un par de fuentes; la una segura; la otra una conjetura. En latín, dos de las formas infantiles de decir padre eran “papa” y “tata”. “Papa” quedó para el obispo de Roma. De lo contrario, hoy hablaríamos del Tata Francisco.

“Tata” pasó al latín vulgar. Lo demuestra una lengua latina muy alejada del español: en rumano se dice tata al padre. ¿Por qué en castellano adquiere la forma taita, con diptongo? Cualquier diccionario de euskera o vasco nos dirá que “aita” es padre. ¿La fusión de tata y aita dio taita? ¿Es coincidencia o más bien el vasco tomó el término prestado del latín? Lo cierto es que taita o tata aparecen en todo lugar visitado por los españoles, como en Filipinas.

La mayor lengua filipina, el tagalo, tomó esta palabra del español: tata, que significa padre. Y un idioma derivado o “creole”  del español, el papiamento que se habla en Aruba y Curazao, tiene la palabra “tata” para referirse al padre. (O)