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Ecuador/Dom.19/Sep/2021

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Martín Ávila

Si Eres Carapaz de Soñarlo, Eres Carapaz de Lograrlo

29 de julio de 2021 00:42

El pasado 24 de julio, Ecuador amaneció vestido de un color atípico: el oro Olímpico. Tuvieron que pasar 25 años para ver la bandera tricolor flamear en la mitad de lo más alto del Olimpismo. Gestar una medalla Olímpica nunca es ni será una casualidad, sino todo lo contrario. Hay muchos quienes dicen que un proceso Olímpico es de cuatro años, pero esto no es cierto, al menos no en el contexto del deporte moderno. El deporte competitivo existe gracias a lo que llamamos “la incertidumbre del resultado”; no se puede predecir qué sucederá.  Pero con los deportistas, no se puede tener incertidumbre.

La medalla Olímpica de Richard supone un jaque a todos los actores del sistema deportivo nacional. El apoyar a un deportista no es solo entregar recursos económicos que se destinan para implementos, competencias y entrenamientos. De que es parte de y necesario, ¡irrefutablemente que sí! Pero no basta con apoyarlos, hay que desarrollarlos.

El concepto de desarrollar a un deportista se entiende como el conocimiento, la conciencia, las habilidades y la confianza necesaria para tomar decisiones en cómo utilizar y capitalizar los recursos disponibles en el desarrollo de un atleta integral; tanto a nivel deportivo como personal. Solo así, los deportistas podrán aprovechar estos recursos que les permitan lograr el máximo rendimiento de una manera constante, dentro y fuera del campo deportivo.

El deporte funciona en un ecosistema muy complejo, muy parecido a lo que es un oligopolio. Organizaciones deportivas gubernamentales y no gubernamentales intentan convivir y coexistir entre políticas públicas y una Carta Olímpica. Independientemente de la ideología que pueda tener una Nación en la forma en cómo distribuye sus recursos, los sistemas deportivos exitosos funcionan bajo estos cinco principios básicos de buena gobernanza: transparencia, democracia, control, autonomía y responsabilidad social.

Los organismos deportivos gubernamentales, olímpicos y federativos deberán contar con gestores deportivos capaces de dar soluciones a las problemáticas y necesidades que caracterizan al deporte; tanto de forma como de fondo. Y no nos olvidemos de la Academia, quien tiene la responsabilidad y la obligación de formar estos profesionales que tanta falta le hacen al deporte ecuatoriano y latinoamericano.

Hoy, Ecuador se convierte en un referente y en una potencia del ciclismo mundial. A partir de mañana habrá muchos niños que no querrán soñar con ser Lionel Messi o Cristiano Ronaldo, sino Richard Carapaz. ¡Gracias Locomotora de Oro!

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