Roldós, su Carta de Conducta lo mató

02 de junio de 2011 - 00:00

Conocimos a Jaime en la huelga estudiantil de 1955, realizada por el asesinato de Isidro Guerrero, alumno del Normal Juan Montalvo de Quito.

Su brillante liderazgo estudiantil, unido a su convicción ideológica progresista, lo convirtieron en la mejor opción política de los sectores populares para el retorno a la democracia en 1979. 

Posesionado, se inició al poco tiempo la pugna de poderes entre el Ejecutivo y el Legislativo, lo que impidió poner en marcha el programa por el que el pueblo votó masivamente.

Situación que se agravó en la política internacional con el ascenso de Ronald Reagan a la presidencia de los EE.UU., el 20 de enero de 1980. 

Roldós restableció relaciones diplomáticas con Cuba, suspendidas por 17 años; se vinculó con el gobierno sandinista, y con el Frente Democrático de El Salvador, y apoyó todas las luchas patrióticas de la región. 

Su doctrina, sustentada en la “Carta de Conducta”, suscrita por los países del Grupo Andino, en Riobamba, el 11 de septiembre de 1980, proclamaba -entre otros principios- el respeto de los derechos humanos, a la autodeterminación de los pueblos, a la libre disposición de sus recursos naturales. En una época en la que casi todos los países latinoamericanos eran gobernados por dictaduras militares sangrientas.

El documento de Santa Fe, que expresaba los alcances de la política Reagan para América Latina en los años 80, precisaba: “La guerra y no la paz es la norma que rige los asuntos internacionales”.  … “La Doctrina Roldós, del nombre del Presidente de Ecuador debe ser condenada…”. 

Recordemos también los tres actos de provocación que fue objeto el gobierno roldosista en el año 81: la agresión del militarismo peruano a Paquisha, el asalto a nuestra embajada en La Habana y la detención de los combatientes colombianos del M-19.

El 24 de Mayo, como es sabido, luego de concluir el acto cívico en el estadio Atahualpa, el Presidente junto con su esposa y su comitiva salieron a Zapotillo, y cerca de Celica pereció trágicamente.

Son esas las circunstancias en que se produce el accidente aéreo. En un momento en que el Ecuador defendía las causas justas de América. De ahí la duda de que la muerte de Roldós haya sido un accidente. Y que el pueblo, con su sabia filosofía, exprese: “La Carta de Conducta lo mató”.

Luego, el 31 de julio, se vino abajo la aeronave en que viajaba junto con su escolta uno de los líderes populares más queridos de América: el general Omar Torrijos. El batallador por la recuperación de la soberanía panameña sobre la llamada “Zona del canal”. 

La historia de nuestro continente ha sido dolorosa.

Felizmente, hoy sus pueblos, como el nuestro, intensifican su lucha por su definitiva liberación.