Resultados electorales y conspiración

- 05 de marzo de 2014 - 00:00

Con los resultados electorales, solo un afiebrado ‘analista’ puede contradecir que favorecen al movimiento Alianza PAIS y a la Revolución Ciudadana; tampoco cabe duda que muchos candidatos de aquel no recibieron el respaldo popular necesario, lo que condujo a que opositores afirmen que constituyó una derrota del Presidente.

Está probado, por cierto, que a muchos candidatos no les  bastó, como señaló la RC, salir en una foto junto a él, con camiseta verde, porque los pueblos valoran resultados de la gestión, propuestas y su conducta y personalidad, para apoyarlos. AP obtuvo la primera mayoría de alcaldes, la que se amplía de largo con el triunfo de aliados y amigos de la RC; lo mismo ocurrió con concejales y más aún con prefectos, ya que son 11, incluidos los de las provincias de mayor electorado; y los resultados de las juntas parroquiales fue más amplio, ya que AP fue la única que inscribió el 100% de candidatos. Es claro que sigue siendo la primera fuerza política, no obstante falencias organizativas, errores de campaña y débiles políticas de alianzas.

Es ridículo afirmar que de este evento electoral en territorios,  AP haya perdido en todo el país y el Presidente haya sido “castigado”; no obstante, hay reveses, por prácticas antidemocráticas y sectarias que es necesario corregir, ubicando causas y responsables reales, ya que se requieren aliados estratégicos, sobre todo en las organizaciones sociales, no solo coyunturales, y menos utilitarios y oportunistas. Se probó que candidatos de AP fueron derrotados porque ciertos amigos lanzaron sus candidatos, dividieron favoreciendo a la oposición; además, recogieron candidatos descalificados de AP, contribuyendo a la confusión; también muchos se han sumado al coro de protestas de la derecha contra los “fraudes”.

AP requiere eliminar el sectarismo dentro de sus filas y malas conductas de ciertos funcionarios que consideran su espacio de gestión burocrática como su exclusivo feudo y excluyen a compañeros y grupos del mismo proyecto; otros tienen agenda propia y les molesta la acción política de colaboradores, prefieren estar sin problemas, alejaditos del ruido revolucionario. De allí la necesidad de  integrar  directivas, escoger candidatos y funcionarios con sentido plural, sin exclusiones, con gente que sude la camiseta, que se faje por  la revolución. ¡Manos a la obra!

De esta experiencia resulta una agenda clara. Siendo AP la organización plural que sostiene la RC y que se reconoce como movimiento de movimientos y tendencias, y siendo su objetivo el Socialismo del Buen Vivir, para lo cual la RC es solo una base, el sectarismo debe erradicarse en sus filas y hacia afuera, pero desde los aliados también.

A cerrar filas, el imperio acecha. Ahora, con el pretexto de violación a derechos humanos de sus compinches de la prensa, tiene en la mira para la desestabilización a Ecuador, como a Cuba, Venezuela y otros países desde hace tanto tiempo, por su soberanía. Es el mayor peligro y para ello utiliza partidos, líderes, elecciones, ONG, medios, periodistas, y hasta grafiteros y caricaturistas.