Recuperar la hegemonía

- 02 de agosto de 2018 - 00:00

La izquierda se ha vuelto una fuerza decisiva en la era neoliberal porque ha sabido levantar un programa de superación de ese modelo. Para lo cual tuvo que construir un amplio consenso social de que, en Latinoamérica, el continente más desigual del mundo, las cuestiones prioritarias son de orden social, tienen que ver con la superación del hambre, de la miseria, de la exclusión.

Los años virtuosos de nuestro continente se dieron cuando liderazgos populares lograron poner en práctica gobiernos antineoliberales, priorizando la cuestión social y no los ajustes fiscales, los procesos de integración regional y no los tratados de libre comercio con EE.UU. y recuperando el rol activo del Estado en lugar de la centralidad del mercado.

Fue necesario que se agotara el modelo neoliberal, al demostrar que el control de la inflación no resolvía los principales problemas de la sociedad – estancamiento económico, desigualdad social, entre otros - y se abriera el espacio para la alternativa antineoliberal. Fue necesario que la izquierda ganara el debate de ideas, lograra imponer el consenso social como el predominante, para que lograra sus victorias políticas.

Los reveses y los retrocesos que han sucedido han sido resultado de la hegemonía que la derecha ha logrado imponer en la sociedad, para lo cual tuvieron que desarticular y derrotar los consensos de la izquierda. Tuvieron que desplazar las cuestiones sociales del centro de las preocupaciones de las personas, para centrarse en la corrupción, en la crisis económica, en la incapacidad de los gobiernos para controlar la inflación. Total, han logrado imponer una imagen de fracaso de esos gobiernos.

Claro que se han valido en gran medida, del monopolio que la derecha tiene en los medios. Pero ello no justifica, por sí solo, esos reveses de la izquierda, porque ese monopolio siguió existiendo durante los años de éxito de los gobiernos antineoliberales.  

Como error general de los gobiernos que han sufrido derrotas o que están en la defensiva frente a la derecha, está el hecho de que millones de personas beneficiarias de las políticas sociales de esos gobiernos han pasado a votar por la derecha, por falta de capacidad de convencimiento, de persuasión, de parte de los gobernantes, pero también de los partidos y de los movimientos sociales. Esos son los sectores hacia los cuales debe prioritariamente la izquierda concentrar su trabajo de masas. (O)