La R sibilante que se arrastra

- 07 de mayo de 2019 - 00:00

No hay nada más feo que renegar de nuestros orígenes. Pasa en todo lado. En Perú, por ejemplo, algunos limeños resaltan la grandeza del Tahuantinsuyo, pero desprecian el dialecto serrano.

En Ecuador ahora se exalta el indigenismo, pero se siente vergüenza del dialecto de la Sierra. Y lo peor es que la razón es errada. Así como nos hicieron creer a millones de latinoamericanos que hablamos mal nuestra propia lengua (algo absurdo científicamente), en la Sierra ecuatoriana nos dijeron que la R arrastrada era herencia quichua.

Primero, la denominación correcta es R sibilante, como silbido, por su parecido con la S y sonidos similares. Arrastrada es una calificación popular. Los costeños a veces tratan de imitarla en son de burla. Pero como desconocen la fonotáctica de nuestro dialecto, suelen equivocarse. Porque nuestra R simple, entre vocales o antes de nasal, suena estándar, como una vibrante simple.

Es la R inicial o la RR entre vocales o R después de T o D, la vibrante múltiple, la que suena sibilante. Decimos Fernando con una R simple, pero decimos Enrique con la RR doble que, en nuestro dialecto, es sibilante. Segundo, la R sibilante no nos viene del quichua. Desde el nacimiento del castellano, esa R sibilante ocurría en las zonas montañosas de la Rioja y partes de los Pirineos.

En América, ocurre en algunas zonas altas de México, Centroamérica y en los Andes, desde Colombia hasta Argentina. El gran cantante de la sierra argentina, Leo Dan, tenía el tema: “Tiene coche de carreras”. En Santiago de Chile estudian en la Universidad CentRRRal durante cuatRRRo años y no distinguen entre tRRRagón y dRRRagón. En ninguno de esos casos ha influido el quichua. No falta quien insista en la relación de R sibilante con lenguas indígenas. Para ellos, va este ejemplo.

En la hermosa lengua siciliana, del Mediterráneo, nosotros y vosotros se dice “nuatri” y “vuatri”, pronunciados con R sibilante: nuatRRRi, vuatRRRi. Sicilia fue parte de España hasta el siglo XIX. Caso cerrado. (O)