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Ecuador/Vie.7/May/2021

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Fredy Lobato

¿Quién asesinó a Efraín?

30 de enero de 2021 00:00

Molesta que mucha gente aparentemente ha naturalizado la corrupción al llorar la muerte de Efraín Ruales como un súbito hecho que esconde el contexto del porqué lo mataron. Es que se evita mencionar el acto delincuencial de su muerte, que no es fortuito. Y lo inmediato en redes fue conjeturar también sus propios sketchs, aludiendo críticas a la corrupción.

A la tendencia en redes sociales con versiones y especulaciones, se sumó la declaración del señor Abdalá Bucaram, de agregar a su lista de espera de la muerte al banquero Fidel Egas, al actor David Reinoso y la periodista Dayana Monroy, por “meterse con su familia”.

Guayaquil es un mundo aparte del Ecuador en ciertos sentidos. El mundillo farandulero llamado de “chollywood” donde se entreveran personajes casi desconocidos e irrelevantes de Samborondón para arriba, con el único talento de saber posar para una foto o mezclarse en polémicas rocambolescas; populares en redes o programas de chismes, donde se mezclan además con políticos.

Mundo aparte también por la preeminencia de políticos involucrados en actos de corrupción, no de ahora sino de mucho antes, lamentablemente. En ese escenario, Ruales, con popularidad y roce social aparentemente conocía a cuanto personaje político pudo. Su crítica al “sistema” la hizo haciendo lo que sabe hacer: con sarcasmo y humor. Pero se topó con la toxicidad de las redes sociales; con anónimos que usan dimes y diretes para lavar sus culpas, intentando enlodarle.

¿Asesinaron a Ruales por saber y criticar la corrupción y tomar distancia de una mafia? Ojalá lo tengan claro quienes creen que la corrupción es broma; que un acto de corrupción se desvanece con votos por que viene de alguien popular, que quiso hacer "buenas cosas"; pero cometió un desliz, “como cualquiera lo haría” y del cual nos hacemos de la vista gorda.

Darle poder a quien corrompe o es corrupto, es ser su cómplice. Arrastra a millones más a estar secuestrados por una mafia y a normalizar esa corrupción. Piénsenlo bien, reflexionen.