¿Qué hacer con el turismo?

- 27 de junio de 2019 - 00:00

Turismo se define como el movimiento temporal de la gente a destinos que son distintos de su lugar normal de vivienda y trabajo. Las actividades que se llevan a cabo durante su permanencia en estos sitios deberán ser ofertadas por proveedores de bienes y servicios de acuerdo a las necesidades de esta gente que llamamos turistas.

El turismo, como industria, es reconocido por su gran importancia social y económica, tanto en países desarrollados, como por aquellos en vías de desarrollo. Y a pesar de que es una actividad muy antigua, solo hasta muy recientemente estuvo restringida para personas con un alto ingreso y tiempo disponibles. Pero desde fines del siglo 20 y con el inicio de este milenio, hay una búsqueda masiva para disfrutar del ocio y la sociedad en general tiene mayores ingresos, lo cual les hace más susceptibles para mayor movilidad y el deseo de viajar por placer.

El concepto de viajar en gran escala es un fenómeno relativamente nuevo, por lo cual es necesario conocer por qué la gente lo considera una necesidad, de tal manera que pueda ser satisfecha. Y hay muchas razones para ello; podrían ser necesidades fisiológicas como el hambre, que se satisface con el turismo gastronómico; o necesidad de seguridad que conlleva viajes a lugares seguros y tranquilos. Y así podríamos continuar con una larga lista de necesidades que el turismo puede satisfacer: sociales, de autoestima, de actualización cultural.

Pero hay que reconocer que la gente está motivada a viajar y hacer turismo para dejar atrás problemas personales e interpersonales de su entorno normal, y beneficiarse de nuevos y exóticos lugares. Aquí está la clave para que nuestro país pueda ser un centro de atracción turística. Debemos ofrecer no solo lugares lindos, es necesario proveer al visitante de beneficios que le den un sentido de competencia, que le presenten objetivos, que le den enseñanzas, exploración y, por supuesto, relajamiento y descanso.

Todo esto aflora de una interacción con nuestra gente local. Nunca antes hubo una época más oportuna y excitante para estudiar la geografía turística como ahora, tanto como una industria, así como un fenómeno social. Pero es una actividad conocida por la velocidad y gran escala de cambio. La globalización ha hecho que el turismo sea más democrático y nos trae un nuevo tipo de consumidor. Obliga a estar ligados y en red con otros lugares, lo cual nos fuerza a hacer una oferta global de servicios que cada vez son más homogéneos, pero a la vez, muy competitivos. (O)