El Telégrafo
El Telégrafo
Ecuador/Vie.3/Dic/2021

Columnistas

Tendencias
Historias relacionadas
César Montaño Galarza

Prisioneros de las redes sociales

20 de septiembre de 2020 04:00

Las redes sociales serán vehículo importante para llevar mensajes y propuestas de los candidatos para los próximos comicios electorales, más si la pandemia aún no ha sido superada. Por esto me parece interesante contarles sobre el documental-drama titulado El dilema social, dirigido por Jeff Orlowski, que explora el peligroso impacto de las redes sociales en la mente; opinan expertos en tecnología huidos de Silicon Valley, sobre los riesgos de sus creaciones: Facebook, Twitter, Tik Tok, Netflix, Instagram, Pinterest, YouTube, Google, etc.

El programa expone puntos de vista técnicos, psicológicos, académicos, económicos y sociológicos; denuncia que el uso indiscriminado afecta la salud mental, contribuye a la polarización social, pone en riesgo información personal y mina la democracia; a esto contribuyen las “fake news”. Las redes sociales son espacio del diálogo global, aunque polarizado, que debe ser mirado con precaución, porque detrás están cerebros paranoicos manejados por otros, entregados a un modelo de negocio poderoso, perverso y lucrativo.

Se afirma que las redes sociales practican agresivas mañas de seducción, dirigen mecanismos generadores de adicción, depresión y ansiedad, desinformación, odio serial, y deseo fijo de perfección. Los algoritmos usan instintos del usuario creando el “efecto burbuja”: cercan mentes y las juntan con las que piensan similar sobre los mismos tópicos, aislándolas de la realidad; construyen patrones de comportamiento capaces de predecir acciones, moldear y manipular; gana el que lo haga mejor.

Ante semejante alerta debemos aplicar una estrategia orientada a lograr “bienestar digital”: buen criterio y más conciencia, no confundir medios con fines, dosificar el uso, acudir a fuentes verificadas y opiniones diversas; para que la carga digital sea manejable. Esto nos sitúa ante un reto mayor, el voto en 2021 debe ser reflexionado, libre de la vorágine dañina de las redes sociales. (O)

Te recomendamos

Contenido externo patrocinado