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Ecuador/Jue.6/May/2021

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Maria Paz Jervis

Presidenta

18 de enero de 2021 00:00

En el año 1909 se fundó la Sociedad Jurídico Literaria que dio inicio del gremio de abogados en la ciudad de Quito. Conformada por un grupo selecto de abogados de la capital. Al año siguiente, en 1910, deciden instalar el Colegio de Abogados con el objetivo de promover estudio teórico del derecho y la práctica forense. Empieza la historia del Colegio de Abogados de Pichincha, CAP.

La última Constitución del año 2008 reconoce expresamente el libre derecho a la asociación y a partir de ahí los colegios profesionales pierden la exclusividad para registrar los títulos de los profesionales de su rama y otorgar la credencial que habilite el ejercicio profesional. Sin embargo, en el año 2009, el Código Orgánico de la Función Judicial, dispuso que para ejercer el patrocinio como abogado hay que incorporarse en el Foro de Abogados del Consejo Nacional de la Judicatura. Y estableció que en todo escrito hay que consignar el número de la matrícula del Foro. Es decir, que con esta norma que se declaró inconstitucional posteriormente, se contradijo el espíritu de la Constitución que pretendía garantizar la libertad de asociación.

Una muestra más de que a partir del año 2007 el Estado ecuatoriano se propuso organizar a la sociedad civil desde el gobierno, y así mismo debilitar a los gremios. Como requisito para que los colegios profesionales registren a los agremiados y otorguen las credenciales habilitantes, se requería presentar el título universitario debidamente inscrito en la Senescyt y en la Corte Suprema de Justicia, acertadamente no era potestad arbitraria de los colegios otorgar credenciales.

En los últimos años, la coyuntura de un Estado desbaratado, desorientado y controlador nos recordó la importancia de agremiarse. El derecho de asociación supone que las personas se juntan por identidades comunes, en este caso la profesional, para identificar sus prioridades y defenderlas frente a otros poderes, por ejemplo, el del Estado.

El Colegio de Abogados de Pichincha lleva dos periodos (el último extendido por la pandemia) de mucho trabajo sesudo, profesional y ético. Que ahora inicia un nuevo momento bajo el liderazgo de la primera mujer electa como presidente del gremio. La doctora Yolanda Yupangui tiene amplia trayectoria en la docencia tanto secundaria como universitaria, una carrera judicial brillante y se destaca por ser trabajadora incansable. 

Lo ocurrido hasta el día de hoy en el Colegio de Abogados de Pichincha, es una muestra de la inequidad de representación en la política nacional, un gremio que ha hecho tanto por la sociedad ecuatoriana, transitó 111 años antes de que una mujer gane las elecciones. A partir de hoy se escribe una nueva historia con la presidenta.