Ecuador contra la polución plástica

- 01 de noviembre de 2019 - 00:00

Globalmente, se estima que hay alrededor de 40 organizaciones dentro del competitivo mercado tecnológico de soluciones para evitar que casi doce millones de toneladas anuales de plástico sigan ingresando a nuestros océanos. Una de ellas es el emprendimiento tecnológico que tengo el orgullo de liderar.

Al igual que otros, es imprescindible trabajar en alianzas con el sector público y privado. Un claro ejemplo es la organización The Ocean Cleanup, la cual, con amplio soporte económico y político del Gobierno holandés, lanzó la semana pasada el primer sistema de recolección de plásticos para ríos.

Esta noticia es, sin duda, una alegría para todos quienes trabajamos en esta área. Nos demuestra que no estamos equivocados, y que todos quienes hemos tenido la visión de un futuro con empresas enfocadas al cuidado ambiental basados en innovación, sí es posible.

Sin embargo, para nosotros y el ecosistema de emprendimiento e innovación nacional, nos deja también lecciones valiosas, puesto que no hemos podido avanzar con la velocidad deseada. El país, a pesar de ser el más emprendedor de la región, no tiene un ecosistema sólido de apoyo a las nuevas empresas, y mucho menos para las  de tipo tecnológico.

Esto se refleja claramente en las estadísticas: ocupamos el puesto 97 de innovación, según el Global Innovation Index, de 124 países. Estamos muy por detrás de nuestros vecinos, como Chile, Colombia y Perú, que ocupan los puestos 47, 63 y 71, respectivamente.

A pesar de las vicisitudes, progresaremos en nuestro sueño de hacer que Ecuador sea también pionero en sistemas para combatir la polución plástica, usando tecnología en sus ríos. Más aún sabiendo que así también protegeremos Galápagos de los plásticos que salen de nuestras costas.

El futuro está en un desarrollo tecnológico y sostenible, del cual su base fundamental es el capital humano. Startups tecnológicas, como la nuestra, pueden diversificar matrices productivas y generar empleo.

Para ello, debemos cambiar nuestra forma de pensar y dejar de ver a las clases medias y populares de la sociedad solamente como mano de obra, sino también como pilares del desarrollo a través del apoyo real a nuevas empresas. (O)