Perfiles del docente del futuro

- 12 de abril de 2019 - 00:00

El cambio de los sistemas educativos del mundo es un hecho incontrovertible. Los Estados, los gobiernos, la empresa y la sociedad civil son conscientes de que la educación es el eje del desarrollo humano, y el profesor, un agente gravitante.

Pero, ¿sobre qué paradigma se están capacitando y formando los profesores? Si bien se observan reformas en algunos aspectos, la matriz de preparación de los docentes en las universidades e institutos pedagógicos sigue anclada al pasado: al reproducionismo, la memorización y en modelos tradicionales superados por la realidad.

Las pruebas PISA, por ejemplo, delataron lo archisabido: las notables deficiencias de nuestros estudiantes en asignaturas básicas, como Matemática, en la que perdimos el año; y Lenguaje y Ciencias, que se hallan en la medianía.

No se trata de reproducir las condiciones o contextos de Finlandia, Corea del Sur o Shanghái, cuyos sistemas educativos descansan sobre otros parámetros: el nivel académico de los docentes, la cultura, el reducido número de estudiantes por profesor, las responsabilidades de los padres, las bibliotecas, los honorarios de los profesores y las tecnologías; pero sí reformular el perfil de formación de todos los docentes, sin excepción.

Estos perfiles, según los expertos, son los siguientes: aprender a pensar -con criticidad-; transferir el método o métodos de enseñanza-aprendizaje; desarrollar procesos antes que transmitir simples contenidos; enseñar a desaprender y ayudar a resolver problemas de la vida, dentro de un nuevo concepto y praxis de escuela diferente y divergente.

La reforma de las universidades -que son formadoras de docentes- es urgente. La investigación pedagógica, el fomento de las neurociencias aplicadas a la educación y la didáctica, así como evaluación como componente fundamental de la calidad deben ser parte de una nueva política pública.

En este contexto, la rigurosa selección de los docentes -los mejores ciudadanos y los de mejor puntaje- merecerían una remuneración compatible con las nuevas responsabilidades. (O)