La felicidad jajaja

- 11 de diciembre de 2019 - 00:00

¿Se puede medir la felicidad? ¿Hay una sola definición? La ONU publica todos los años el Informe sobre la felicidad en el mundo. En 2019, Ecuador está, de entre 156 países, en el puesto 50. Pero más allá de una medición, se debe definir qué se entiende por felicidad. La ONU concibió que la felicidad se puede medir a partir de cinco indicadores: libertad, ausencia de corrupción, expectativa de vida, apoyo social y generosidad.

Para Aristóteles, la felicidad es un sentimiento autóctono, autónomo y autárquico. Es decir, no depende del exterior. La dependencia hace infeliz al ser humano. Son las adicciones y el consumismo los que inciden en la poca felicidad de potencias como Rusia y EE.UU., ubicadas en los escalones más bajos.

Según el Estagirita, el placer, en cualquiera de sus formas, tampoco nos hace felices. De igual forma, el consumo -aunque no con esa palabra- ya apareció como uno de los temas que los griegos señalaban equivocadamente como una de las fuentes de una aparente felicidad, pues convertía a la gente en dependientes de objetos externos.

Es así que el filósofo griego va a fijar en el pensamiento la fuente de la felicidad. Nos permite buscar nuestra esencia. Y la esencia del ser humano es el pensamiento, por lo tanto, no depende de otros objetos o personas. La felicidad se manifiesta como lograr lo que en realidad somos. Lo que creemos que somos. Esa es una búsqueda permanente.

Desde el primer informe en 2012, Finlandia ha permanecido en los 10 primeros lugares. Este es el segundo año consecutivo que se ubica en el primer puesto. Según el estudio, los finlandeses han logrado esa felicidad debido a que pagan altos impuestos por una red de seguridad social, confían en su gobierno, viven en libertad y son generosos entre sí. “Se preocupan el uno por el otro”. ¿Estos indicadores son los que nos faltan a los ecuatorianos para ser felices? (O)