Nuestro norte es la integración; alianza del pacífico

- 08 de octubre de 2018 - 00:00

El mensaje del Gobierno de Ecuador a los inversionistas ha estado basado en no construir una Ilíada frente a la inversión extranjera (IE); antes bien, gira en torno a buscar consolidar acuerdos comerciales pro desarrollo económico.

Esta posición gubernamental tiene justificación. La parada llamada ‘Estado nación’ hace mucho tiempo quedó atrás en el recorrido del tren llamado ‘estrategias comerciales’ para alcanzar competitividad global, en virtud de que esta parada demostró ser insuficiente al momento de que las comunidades políticas buscaban autónomamente satisfacer sus necesidades internas, dada la poca cantidad de recursos que afrontaban y la frustración de ellas para conseguirlos por sí solas. La propia experiencia macroeconómica dio cuenta de que la solución a este nudo crítico estaba en la integración, propia de la parada ‘Estado post-nación’, ya que así, mediante la unión, la consecución de objetivos pasa del fracaso a la concreción.

Es evidente que esta integración, muy especialmente de tipo comercial, ha sido asimilada por varias naciones sudamericanas, incluyendo la nuestra; muestra de aquello es la declaración hecha por Canciller de la República, el mes anterior, manifestando que se quiere lograr que el Ecuador pase de miembro asociado a miembro pleno de la Alianza del Pacífico. El objetivo, según dijo, está en la apertura hacia el comercio internacional ergo efecto positivo en generación de empleo. En ese sentido, esta postura es deseable para un país como el nuestro con varios retos de competitividad, como lo afirmó recientemente el Decano de ESPAE ESPOL en su columna publicada en América Economía, sobre esta temática.

En suma, formar parte efectiva en esta integración megarregional permitirá acelerar el paso hacia “(…) la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas.” (BID, 2018, pp. 13), convirtiendo así a la región común en un espacio de gran estímulo para la IE. ¡Ese es nuestro norte! (O)