El Telégrafo
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Ecuador/Jue.3/Dic/2020

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Niños lectores

23 de octubre 00:00

La lectura es el pilar más importante en el desarrollo emocional y cognitivo de las niñas y los niños más pequeños. La voz que cuenta, que canta, que inventa debe estar presente desde las veinte semanas de embarazo, esta voz fluye desde la ternura, se aloja en la memoria de los afectos y de la fantasía.
En los primeros meses de edad, los padres, abuelos o cuidadores de niños y niñas, deben interactuar con ellos desde la palabra: cantar rondas, canciones de cuna, contar pequeñas historias que estimulen su cerebro y serán testigos de su desarrollo intelectual inmediato.

Este contacto con la palabra oral será la motivación más importante para incorporar los primeros libros a la vida de los pequeños: libros de tela, de material reciclable, libros de material sonoro, que tengan muchos colores y tamaños, que esta relación se funde desde el juego y el cariño.

Luego a partir de los dos o tres años de edad, el libro álbum será la mejor opción para empezar a explorar sus páginas, sus imágenes acompañadas con una voz cálida que active su imaginación, éste será el inicio de una práctica entrañable que marcará el crecimiento de niñas y niños.

Cuando los niños y las niñas empiezan a descifrar los signos, las palabras y sus significados, se despliega ante ellos un universo maravilloso de paisajes, personajes y anécdotas que incitan su creatividad y su ingenio, así se convierten poco a poco en lectores autónomos, descubriendo el gozo de la lectura.
El recorrido y búsqueda de historias, van abriendo muchas exclusas en la sensibilidad e inteligencia de adolescentes y jóvenes, así, se genera poco a poco una transferencia de sensaciones y contenidos que marcarán para siempre sus vidas. La potencia de la lectura da un giro radical en su ejercicio de advertir el mundo que les rodea y va construyendo poco a poco su percepción crítica de la realidad.

Este viaje perpetuo de la lectura nos hará mas humanos, más libres y menos tristes. Quisiera cerrar esta entrega con una cita de Emily Dickinson:
“Ninguna otra fragata nos lleva a todas partes como el libro”. (O)