Medicina alopática, alternativa e integrativa

- 11 de mayo de 2018 - 00:00

En cada instante hay que saber elegir la medicina más conveniente. La medicina está afectada por la visión unilateral y la falta de amor. La medicina alopática es la que actualmente se enseña en la mayoría de las universidades del mundo. Es la occidental, convencional, oficial, científica desde la perspectiva de Descartes y Newton. Utiliza principalmente aparatos, exámenes de laboratorios, medicamentos industriales, cirugías y radiaciones.

Actúa sobre los síntomas como si tratara de reparar un daño. Como máximo se llega a la relación somatopsíquica. Muchas veces regresan las dolencias y enfermedades porque no se va a las causas de ellas. Es muy buena para atender los problemas agudos y de emergencia. Es dominada por la industria farmacéutica mundial y nacional. No les conviene que las personas se encuentren sanas ni que se mueran, porque se pierden los clientes. A esta medicina también se la podría llamar paliativa.

La medicina alternativa busca mantener la salud, curar y sanar las enfermedades por medios naturales y procedimientos no invasivos. Se preocupa de la prevención de las enfermedades y llegar a las causas de los problemas. Da mucha importancia a la máxima de Hipócrates: “Que el alimento sea la mejor medicina y tu medicina sea el alimento” y al cambio de estilo de vida. Entre los recursos están la acupuntura, la homeopatía, la nutriterapia, la biorregulación, la ortomolecular, la ayurvédica, la neural, la tradicional china, etc.

La medicina integrativa complementa a la convencional y la alternativa. Considera al enfermo como a una persona que requiere tiempo, apoyo emocional y amor. Valora al enfermo como una totalidad corporal, emocional, mental y espiritual. Se preocupa no solo por la curación, sino por la sanación y estimula a la autocuración. Lamentablemente la medicina integrativa a nivel mundial la practican todavía pocos, su mayor referente es Andrew Weil. Es la medicina del futuro. (O)